Polarización

Ciudad de México /

Pocas palabras ocupan con mayor frecuencia la discusión política de nuestra época. La polarización es una categoría que, de tan sobada, ha desgastado su significado.

Al origen, el término proviene de las ciencias naturales. Se entiende como “la propiedad que tienen los agentes para acumularse en los polos de un cuerpo.”

Contra la creencia común, no es necesario que los polos sean idénticos en tamaño y fuerza para que exista polaridad. Basta con que exista desigualdad (negativa o positiva) en las cargas para que las energías se opongan.

Los procesos electorales de este año, en distintas partes del mundo, tienen como denominador la polarización. Dos ejemplos sirven para defender este argumento. Las elecciones europeas de ayer y los comicios presidenciales estadunidenses del próximo mes de noviembre.

Lo similar de estos dos eventos es la profunda desconfianza sostenida entre quienes acuden a votar por las distintas opciones.

Ayer en Francia, el Reagrupamiento Nacional —encabezado por la ultraderechista Marine Le Pen— consiguió uno de cada tres sufragios. Esto la convirtió en la fuerza más votada. En segundo lugar quedó el partido de Emmanuel Macron, con apenas 14%.

En reacción, el presidente francés convocó de inmediato a unas elecciones nacionales parlamentarias que, de ratificar el triunfo de la ultraderecha, paralizarían dramáticamente el funcionamiento del Estado francés.

La polaridad francesa radica en la imposibilidad para un entendimiento entre la militancia de esas dos fuerzas. A diferencia de otras épocas en que izquierda y derecha pudieron cogobernar, la polaridad presente lo impediría.

Guardadas las debidas diferencias de contexto, algo muy parecido se produjo primero dentro de Estados Unidos entre los seguidores republicanos de Donald Trump y las personas que prefieren al Partido Demócrata.

Cada facción está convencida de que debe aniquilar a su adversario porque el desencuentro es radical y no tiene solución. Hace tiempo que no solo se trata de los líderes que han convocado a esta polaridad, sino también de la gente común que se ha dejado electrificar por alguno de los polos.

Zoom: la democracia perece cuando las fuerzas excéntricas traccionan con mayor energía que las ubicadas en el centro. Algo de inquietante tiene el hecho de que Francia y Estados Unidos, dos naciones de larga tradición democrática, se encuentren hoy secuestradas por una tremenda polarización.

  • Ricardo Raphael
  • Es columnista en el Milenio Diario, y otros medios nacionales e internacionales, Es autor, entre otros textos, de la novela Hijo de la Guerra, de los ensayos La institución ciudadana y Mirreynato, de la biografía periodística Los Socios de Elba Esther, de la crónica de viaje El Otro México y del manual de investigación Periodismo Urgente. / Escribe todos los lunes, jueves y sábado su columna Política zoom
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