En Coahuila, búsqueda de desaparecidos rebasa a autoridades ante número de cuerpos

Tercera parte

La Coordinación del Plan Estatal de Exhumaciones, que tiene a su cargo la esencia del mismo, no cuenta con una organización establecida; su titular no recibe un sueldo por dicha encomienda, y tampoco recibe presupuesto.

Ninguna de las áreas creadas para el plan cuenta con una asignación presupuestal definida. (Archivo)

Esmeralda Sánchez

Dentro de la presente investigación, fue posible encontrar hallazgos a través de los cuales se puede entender mejor la complejidad en el logro de un plan efectivo, como el hecho de que la Coordinación del Plan Estatal de Exhumaciones, que tiene a su cargo la esencia del mismo, no cuenta con una organización establecida; su titular no recibe un sueldo por dicha encomienda, y tampoco recibe presupuesto para su funcionamiento.

Es decir, percibe un sueldo como subdirector general de Unidades de Investigación de la Fiscalía General del Estado de Coahuila y paralelamente funge “como coordinador del plan”, según se respondió a una solicitud de información.

Ninguna de las áreas creadas para el plan cuenta con una asignación presupuestal definida ni una partida especial, y todas ellas reciben recursos “según su demanda”, de acuerdo con la Dirección General Administrativa de la Fiscalía General del estado, por lo que no es posible rendir cuentas.

La Fiscalía de Personas Desaparecidas respondió que “resultaría imposible poder llevar un control detallado del presupuesto destinado y ejercido a la investigación, búsqueda y localización para realizar diligencias en materia de desapariciones o no localización, ya que las necesidades son cambiantes y no existe un criterio definido que establezca específicamente que dicho presupuesto fue ejercido solo para esos temas”.

Análisis de cuerpos: tiempo indefinido

El gran reto para cumplir con todo lo que viene en el Plan Estatal es el análisis de los cuerpos para obtener características individualizantes y confrontar, cuando existan, hipótesis de identificación, que implica contactar a los familiares, y aplicar el cuestionario AM -donde se registran todos los datos que pueden llevar a la identificación-, lo que no siempre se cumple según Blanca Martínez.

De acuerdo al Informe 2020 de la Fiscalía General de Coahuila se tenían aplicados en la entidad un total de 546 cuestionarios, en lugar de los mil 495 que se pretendían tener para el 2021, es decir, hay un rezago de casi 64 por ciento.

Además, hay familias que le han entregado muestras hasta cinco o seis instituciones, y entre ellas no se comparte la información. “Puede estar un Ministerio Público sentado al lado del otro y no sabe que la muestra de perfil genético o el protocolo de vida lo tiene tu MP que está al lado”, asegura Blanca.

La falta de coordinación entre instituciones es algo que va más allá de un asunto meramente de recursos económicos. Diana Iris García, madre de Daniel Cantú Iris, comenzó este calvario en 2007, en ese año lograron llegar hasta el entonces fiscal Jesús Torres Charles, que les designó a un Ministerio Público que se iba a hacer cargo, un ex teniente coronel.

“Al inicio el contacto era muy directo, sin embargo, se fueron pasando los días y las llamadas y no había nada, y el tiempo no para; se fueron haciendo meses y luego de ello, años”, narra Diana.

Después de vivir un año con sólo aquellas llamadas esporádicas, decidió ir a la Fiscalía a ver el estado del expediente y se llevó la sorpresa de que el ex teniente que llevaba su caso había fallecido y la carpeta no tenía un gramo de toda la información nueva que se había recabado.

Otro hecho que retrasa todas las diligencias es que al menos en el caso de la Fiscalía de Desaparecidos, el equipo de identificación debe participar además de las exhumaciones en las diligencias diarias, por lo que el retraso es lógico, situación que ya ocurrió cuando apoyaron la exhumación masiva del 2019.

“Una vez que ellos terminan el análisis y la redacción de sus dictámenes, reinician con el análisis de los cuerpos que están pendientes; una vez terminado este análisis retomamos los trabajos del Plan Estatal de Exhumaciones”, dijo el Coordinador del Plan, Jesús Fernando González.

¿De tal manera que el tiempo puede ser indefinido?, se cuestionó. La respuesta fue afirmativa: “Así es, es indefinido en el sentido de hasta en tanto no terminemos los análisis…”. Actualmente todas las Fiscalías estatales y la General de la República vacían los datos de los expedientes y los cuestionarios de vida; en lo que se llama Base AM, y Base PM, que hace cruce de información. “Esta base nos arrojará coincidencias, pero no quiere decir que esté identificado, tendrá que hacer un análisis si efectivamente dan positivo a la persona”.

De si la Fiscalía de Coahuila está rebasada por el número de cuerpos, el funcionario apunta que es algo que ocurre en todo en el país, “porque no hay el suficiente personal en las materias que se requieren para hacer el trabajo de identificación”. Los peritos actuales en el Área de Identificación Humana fueron capacitados por dos años por la Cruz Roja Internacional, quienes los siguen asesorando, y la identificación hecha este 2021, a partir de un fragmento, fue realizada con el apoyo de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala.

En 2020, se trabajó para conformar un grupo externo de evaluación del Plan y hacer un nuevo replanteamiento, desde aspectos forenses, administrativos, legislativos, e infraestructura, y se esperaba que, para mayo de ese año, se tuviera conformado al grupo.

En tanto, las familias siguen en la desesperanza; “¿y qué es lo que está pasando? que se está deteriorando la salud de las familias y le están apostando a que vayamos cayendo como moscas y ya no va a haber alguien que les reclame, pero en el inter ellos tienen empleo y ganan lana…”; sentencia Silvia Ortiz.

Este reportaje forma parte del Hub de Periodismo de Investigación de la Frontera Norte, un proyecto del International Center for Journalists, en alianza con el Border Center for Journalists and Bloggers.

ledz

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