Actualmente la educación enfrenta desafíos que van más allá del aprendizaje académico, tales como la falta de acompañamiento familiar, el cuidado de la salud emocional de los estudiantes, el uso responsable de las nuevas tecnologías y el respaldo a los maestros.
A decir de Mayra López Pazos, asesora técnica pedagógica, con maestría en Desarrollo Educativo, una de las principales dificultades para los docentes es la falta de apoyo de algunos padres de familia o tutores en la labor del docente.
Recordó una situación que se generó en otro estado del país por una denuncia contra un maestro, "esto puede representar un obstáculo para el trabajo educativo, especialmente cuando las actividades realizadas por los maestros forman parte de los contenidos establecidos en los programas escolares".
Para López Pazos, es importante que las familias conozcan dichos contenidos y comprendan los objetivos de las actividades que se desarrollan en clase."No se trata de justificar conductas inadecuadas por parte de los maestros, sino de reconocer la necesidad de fortalecer la confianza y la colaboración entre la comunidad escolar y las familias".
En cuanto al uso de dispositivos electrónicos y pantallas, Mayra López advirtió que las nuevas tecnologías pueden convertirse en aliadas de la educación cuando se utilizan de manera responsable y con objetivos pedagógicos definidos.
"Los docentes deben adaptar sus estrategias a las nuevas generaciones, sin limitarse solo a los métodos tradicionales de enseñanza. Si se usan de manera correcta, son fenomenales. Los alumnos pueden hacer videos cortos como lo es TikTok y así presentar contenidos o proyectos escolares", advierte.
Sin embargo, sostiene que el uso de la tecnología debe estar acompañada de orientación docente para evitar distracciones y fomentar el pensamiento crítico. "Pero también los adultos debemos ser conscientes de nuestros hábitos digitales, pues el ejemplo influye en el comportamiento de niñas, niños y adolescentes".
Salud emocional en el aprendizaje
Para Mayra López, otro de los aspectos es la salud emocional de los estudiantes, lo cual influye directamente en la convivencia y el desempeño académico. "La falta de atención familiar puede repercutir en el desarrollo emocional de los menores. Un niño que es emocionalmente feliz es un niño que puede desarrollarse y que académicamente está bien", afirmó.
Asimismo, comentó que los maestros también necesitan estabilidad emocional para enfrentar las exigencias cotidianas de su profesión y responder adecuadamente a las necesidades de sus estudiantes.
En cuanto a la participación de los padres y tutores, Mayra explicó que el modelo de educación actual promueve el desarrollo de proyectos comunitarios, de servicio y de enfoque STEAM, con los cuales se busca vincular el aprendizaje escolar con el entorno de los estudiantes.
"Estas actividades permiten que las familias colaboren mediante la búsqueda de información, la obtención de materiales, el acompañamiento en los trabajos y la participación en exposiciones o actividades dentro de las escuelas. La intención es construir una comunidad educativa en la que los padres no sean únicamente espectadores, sino participantes activos en la formación de sus hijos".
Sin embargo, reconoce que hoy en día, tanto para papá como mamá se les puede complicar estar presentes en las actividades escolares ya que tienen jornadas laborales que limitan el tiempo para estar con sus hijos.
Finalmente sostiene que para que un niño se desarrolle plenamente en la escuela es necesario brindarle amor, atención y calidad de tiempo. "Un niño que es amado es un niño feliz. Al sentirse queridos y acompañados los alumnos adquieren habilidades para convivir, establecer límites, ayudar a los demás y manejar sus emociones", concluyó.