Durante la temporada de frío el consumir alimentos con mayor contenido calórico, como legumbres, papas y camote, ayudarán al organismo a acumular energía y mantener el calor corporal. Asimismo, esta época del año lo ideal es incluir frutas y verduras que fortalecen el sistema inmunológico, como son los cítricos, ricos en vitamina C.
En cuanto a los vegetales, las verduras propias del clima frío destacan por sus propiedades benéficas contra la tos y los resfriados son la cebolla y el ajo, ya que poseen cualidades antisépticas, que eliminan microorganismos dañinos, y favorecen la expulsión de moco, por lo que ayudan a prevenir o a recuperarse de infecciones respiratorias.
En los adolescentes es importante fomentar hábitos saludables. Amelia de la Rosa, nutrióloga clínica, señala que más allá de preocuparse por subir o bajar de peso, los adolescentes deben enfocarse en adquirir o mantener hábitos como el ejercicio regular y una alimentación balanceada.
"Hay que aprender a entender lo que está sintiendo el cuerpo y lo que necesita. En estos días fríos el incluir frutas como naranjas, mandarinas en la dieta es ideal ya que contienen vitamina C y son un refuerzo al sistema inmunológico", explicó.
La experta advierte que durante esta etapa los jóvenes son más susceptibles a las emociones, lo que puede derivar en conductas de riesgo, como trastornos de la alimentación o el exceso de ejercicio.
Hábitos saludables
La Secretaría de Salud recomienda disminuir el uso de grasas en la preparación de alimentos y evitar añadir azúcar a las bebidas, con el objetivo de prevenir el aumento de peso. Además de mantener una alimentación equilibrada, se aconseja realizar actividad física al menos tres veces por semana.
En esta temporada entre las medidas está el abrigarse adecuadamente, utilizando varias capas de ropa; reducir la exposición a bajas temperaturas; no saludar de mano o beso cuando se está enfermo; lavarse las manos de manera constante; y de ser posible aplicarse la vacuna contra la influenza estacional.
De la Rosa también mencionó que el consumo de grasas son necesarias, las cuales se encuentran en alimentos como nueces, cacahuates, almendras, aceite de oliva, aguacate y, pescados como el atún o la sardina.
Finalmente, Amelia de la Rosa recomienda que ante cualquier duda sobre una alimentación adecuada, lo más recomendable es acudir con un nutriólogo para recibir una orientación que permita lograr un desarrollo saludable.