Wendy Isabel Aguilera Ontiveros, imaginaba su futuro profesional dentro de la industria como Ingeniera Bioquímica, carrera que cursó en la Universidad Autónoma de Coahuila, Unidad Laguna, sin embargo, el destino la llevó a descubrir su verdadera vocación: la enseñanza.
Nunca imaginó el impacto que un maestro puede tener en la vida de sus alumnos. Fue hace 17 años que se dio cuenta del compromiso que se tiene al ser maestra de adolescentes y jóvenes, y sobre todo, enseñar sobre ciencia y lograr que se emocionen con la materia.
Actualmente se desempeña como docente en Conalep Aula Mixta Canacintra, donde imparte materias del área de ciencias, además de apoyar a los alumnos en proyectos y concursos de difusión científica. Paralelamente, en el Instituto Británico de Torreón, da clases de robótica y coordina el departamento de difusión científica en secundaria y preparatoria.
Para Wendy Aguilera la docencia representa mucho más que impartir conocimientos. "Es dar, ser facilitadora de conocimientos, crear momentos de aprendizaje y sobre todo tener vocación por compartir experiencias y llevar de la mano a los alumnos", expresó.
Su principal objetivo como maestra es que los estudiantes aprendan de manera dinámica y comprendan cómo aplicar el conocimiento en la vida cotidiana. Desde sus inicios, se ha enfocado en el área científica, acompañando a jóvenes en la creación de proyectos de investigación que los han llevado a competir en distintas partes de México y del mundo.
Entre los logros más destacados se encuentran participaciones en concursos nacionales como ExpoCiencias, InfoMatrix y el Premio Nacional Juvenil del Agua, además de competencias internacionales en países como Luxemburgo y Cuba.
Para miss Wendy, como le dicen sus alumnos, uno de los aspectos más gratificantes es observar cómo los jóvenes desarrollan creatividad e interés por resolver problemáticas de su entorno. "Me da mucho gusto ver que los estudiantes buscan soluciones y no se quedan solo observando los problemas. Eso significa que realmente les importa su entorno", comentó.
La educación evoluciona
La docente considera que la educación ha evolucionado drásticamente en los últimos años, especialmente con la llegada de nuevas tecnologías e inteligencia artificial. Lejos de rechazar estas herramientas, asegura que el reto para los maestros es aprender a utilizarlas de manera ética y efectiva. "Yo sí uso la inteligencia artificial en mis clases, sobre todo para gamificación y actividades dinámicas. La tecnología está para facilitar, pero el alumno debe aprender realmente", señaló.
Aunque no estudió una carrera normalista, Wendy encontró en la docencia una pasión inesperada. Tras trabajar diez años en la industria como ingeniera Bioquímica, una oportunidad para cubrir a una maestra durante una incapacidad despertó en ella el gusto por enseñar y acercarse nuevamente a la investigación científica.
Más allá de los reconocimientos académicos, una de las experiencias que más recuerda fue en sus primeros años como docente, cuando decidió involucrarse en la vida de un alumno con problemas de conducta y poco interés por estudiar. "Me di cuenta de que nadie le prestaba atención. Empecé a integrarlo poco a poco y cambió completamente. Hoy da conferencias y tiene sus propios proyectos", relató.
Miss Wendy reconoce el enorme valor que tienen los docentes en la formación de las nuevas generaciones. "A veces creemos que solo estamos cumpliendo con un trabajo, pero no sabemos qué semillita estamos sembrando en nuestros alumnos. Esa semilla puede transformar vidas y aportar algo muy importante a la sociedad", concluyó.
celo