El camino hacia el regreso de la humanidad a las inmediaciones lunares continúa consolidándose a través de un complejo rompecabezas de ingeniería internacional.
Las actividades de ensamblaje, traslado y rigurosas evaluaciones técnicas realizadas durante la primera mitad de 2026 demuestran el avance sostenido en la construcción del hardware que dará vida a la misión Artemis III.
Orion: Pruebas en el Centro Espacial Kennedy
La nave espacial Orion, diseñada para albergar a la tripulación, ha sido el foco de intensas actividades en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida, específicamente dentro del Edificio de Operaciones y Verificación Neil A. Armstrong.
A finales de abril de 2026, los técnicos procedieron a la instalación temporal de los paneles solares de la nave. Estos componentes esenciales fueron fabricados por la empresa Airbus bajo la dirección de la Agencia Espacial Europea (ESA) y se colocaron estratégicamente como paso previo a una serie de evaluaciones cruciales.
Pocos días después, a inicios de mayo de 2026, el Módulo de Servicio Europeo (proveído también por la ESA y Airbus) fue sometido a severas pruebas acústicas. El objetivo de este procedimiento fue simular los niveles extremos de vibración que la estructura experimentará durante la fase de lanzamiento.
Para lograrlo se rodeó el módulo con una pared de altavoces de alta potencia, monitoreando la respuesta estructural mediante una red de micrófonos, extensómetros y acelerómetros.
Este módulo de servicio es vital, ya que actúa como el centro energético de Orion, garantizando el suministro de electricidad, propulsión, control térmico, agua y aire para los astronautas.
La etapa central del SLS
En paralelo los componentes del Space Launch System (SLS) -el único cohete con la potencia necesaria para enviar la nave Orion, su tripulación y suministros en un solo viaje- han alcanzado hitos logísticos clave.
A principios de enero de 2026, en las Instalaciones de Ensamblaje Michoud de la NASA en Nueva Orleans, el contratista principal Boeing logró unir con éxito los extremos delantero y trasero de la etapa central del cohete.
Esta maniobra estructural unificó cuatro de los cinco elementos principales: la falda delantera, el tanque de oxígeno líquido, el tanque intermedio y el tanque de hidrógeno líquido. Cabe destacar que la sección de los motores ya había concluido su fabricación estructural con anterioridad.
Una vez unificada esta enorme estructura (que representa las cuatro quintas partes superiores de la etapa central), se preparó su traslado definitivo.
El 20 de abril de 2026, utilizando transportadores especializados, los equipos de la NASA y Boeing movilizaron el componente desde la fábrica de Michoud hasta la barcaza Pegasus.
Con un simulador de transporte instalado en la sección del motor para proteger la estructura, la barcaza zarpó hacia la Costa Espacial de Florida, arribando formalmente al muelle del Complejo 39 del Centro Espacial Kennedy el 27 de abril de 2026. En este punto, el hardware iniciará su fase de equipamiento final e integración vertical.
Cuando la etapa central esté completamente operativa junto a sus cuatro motores RS-25, tendrá la capacidad de generar más de dos millones de libras de empuje. Esta fuerza masiva se complementará con los dos propulsores de combustible sólido del SLS, fabricados por Northrop Grumman en Utah.
Los segmentos traseros de estos propulsores ya se encuentran en proceso de inspección dentro de la Instalación de Rotación, Procesamiento y Aceleración en Kennedy, y serán los responsables de aportar más de 75 por ciento del empuje total durante los primeros instantes del despegue.
El horizonte de la misión
Todo este despliegue tecnológico está orientado hacia el lanzamiento de la misión Artemis III, programada para el año 2027. En este vuelo, los astronautas viajarán a bordo de la nave Orion impulsada por el colosal SLS con destino a la órbita terrestre.
El propósito principal de la misión será evaluar y validar las capacidades de encuentro y acoplamiento en el espacio entre Orion y sistemas de transporte comercial.
El éxito de estas maniobras de acoplamiento es un requisito indispensable para la posterior misión Artemis IV en 2028, la cual tiene como meta consolidar el alunizaje de una nueva generación de exploradores en la superficie de la Luna.
KVS