La atención oportuna de las lesiones en la piel de los pacientes diabéticos es crucial para evitar complicaciones graves, como una amputación, señalan médicos especialistas.
De acuerdo con el doctor Aldo Orta, experto en diabetes y tratamiento del pie, los pacientes suelen buscar atención médica muy tarde debido a neuropatías que disminuyen su sensibilidad al dolor.
Teniendo como premisa que “tiempo es tejido”, Orta señaló que al acudir de inmediato con el médico es posible rescatar mayor cantidad de tejido mediante desbridamientos y amputaciones menores, controlando la infección con antibióticos y mejorando el estado metabólico del paciente.
“Muchos de estos pacientes tienen enfermedad arterial periférica, quiere decir que tienen problema de la circulación. El problema, aunado de un mal control del azúcar o glicemia alta, predispone (a las personas) más a las infecciones y a las infecciones graves, que son más difíciles de controlar”.
“La infección, asimismo, aumenta el azúcar en sangre, entonces es un círculo vicioso. Lo primero que tenemos que hacer es detener el proceso infeccioso para poder controlar la glicemia en el paciente. Hay un grupo grande de especialistas a nivel mundial, que estamos dedicados al tratamiento de extremidades, y tenemos un dicho: que ‘Tiempo es tejido’. Entre más temprano se atiende el paciente, más tejidos podemos rescatar”, detalló Orta.
Para los problemas de circulación arterial, que afectan hasta al 30 por ciento de los pacientes diabéticos, se realizan procedimientos diagnósticos como ultrasonido Doppler y angiografías, informó el especialista.
“Si logramos controlar la infección y logramos mejorar el estado general del paciente metabólico, vemos si tiene problemas de circulación, que eso lo hacemos en la primera consulta si hay problemas de circulación arterial; se tiene tratamiento para eso actualmente”.
“También tenemos tratamientos médicos y quirúrgicos para la circulación arterial cuando hay problemas. En el contexto de un paciente que trae una gangrena, que trae una infección fuerte y que además trae problema de la circulación arterial, son pacientes que tienen un pronóstico más reservado”, señaló.
El paciente José Orlando Puente, de 36 años, dio su testimonio y señaló que el ánimo influye mucho en la calidad de vida de los pacientes.
“Cuando me dieron el primer diagnóstico me querían amputar hasta la rodilla, pero busqué todas las opciones posibles y aquí me dijeron que solo sería necesario (cortar) los dedos, y aquí estamos, recuperándome y si Dios quiere, volver a la normalidad”, expresó Puente.
nrm