Baños de contraste: ¿qué son y para qué sirven?

Bañarte con agua muy caliente y después con agua muy fría suena extremo, pero es una técnica de hidroterapia para curar lesiones musculares.

Los baños de contraste consisten en aplicar agua fría y caliente en áreas con lesiones musculares
Cristina Puig
Ciudad de México /

¿Qué opinarías de bañarte en agua muy caliente y después en agua fría? No, no es un tipo de tortura. Es una técnica que se utiliza en la rehabilitación de algunas lesiones musculares y traumatismos.

Los baños de contraste son útiles para mejorar la circulación de pies y manos. Se aplican únicamente en la zona lesionada y su técnica es simple: una cubeta con agua caliente de entre 38 y 44 grados centígrados, y una cubeta de agua fría, entre 10 y 20 grados.

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Dependiendo del tipo de lesión, y de si ésta es reciente o crónica, se intercalan algunos minutos en el agua caliente y otros en el agua fría, varias veces. Si la lesión es en un hombro o espalda se hace lo mismo, pero con compresas.

De esta forma se logra una vasodilatación y vasoconstricción que reduce edemas, disminuye la rigidez y dolor previo a la rehabilitación y estimula el sistema nervioso autónomo.

Si has sufrido una lesión tu médico te dirá si esta técnica te conviene, así que no se recomienda que la intentes en casa. Algunos spas también ofrecen el servicio como “ducha escocesa”.



RL

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