Hoy en día es necesario consumir alimentos más naturales y sostenibles para cuidar nuestra salud y que mejor que además con esto, puedas reconectar con nuestras raíces, el capomo vuelve a cobrar protagonismo y regresa para recordarnos la riqueza que tenemos en nuestro país.
Este fruto ancestral, ha sido utilizado desde tiempos prehispánicos , hoy se posiciona como un superalimento repleto de beneficios y con un fuerte vínculo con la tierra.
¿Qué es el capomo?
El capomo proviene del árbol del ramón (Brosimum alicastrum), nativo del sur de México y Centroamérica y es una bebida muy similar al café.
Esta co-creación a cargo de Eda Sampieri y Claudia Lizaldi, se trata de semilla de capomo lista para ser infusionada y disfrutada a cualquier hora del día, es recolectada a mano, tostada y molida para conservar sus beneficios naturales y su aroma característico.
Durante siglos fue un alimento básico para pueblos mayas, y ahora reaparece como una alternativa nutritiva, que también nos ayuda a regresar a los momentos de calma, tan necesarios dentro del acelerado ritmo de vida actual, aportando energía sostenida y enfoque.
Beneficios para el cuerpo y la mente
El capomo destaca por su alto valor nutricional, es rico en fibra, por lo que sus propiedades digestivas son muy notorias, además contiene proteína vegetal, potasio, calcio y hierro.
Una de las propiedades más llamativas del capomo es que aporta triptofanos, un aminoácido que proporciona serotonina, conocida por ser la hormona de la felicidad, para los intolerantes a la cafeína es la bebida ideal, ya que no contiene dicha sustancia por lo que te da energía sin alterar tu estado nervioso.
¿Cuál es su sabor?
Es suave y muy parecido al del café, tiene las notas del cacao con un toque tostado y delicioso.
¿Cómo se prepara?
Una de las formas más comunes es tomarlo caliente y extraerlo con una prensa francesa caliente, preparada en prensa francesa, también con el se pueden preparar postres y hasta incorporarlo a la harina para hotcake saludable
Consumir capomo no solo es una decisión saludable, es recolectar con el origen, honrar prácticas ancestrales y promover un estilo de vida consciente, también es un gesto hacia la sustentabilidad. El árbol del ramón no requiere tala para su aprovechamiento, ayuda a conservar la selva y apoya economías locales.
El capomo nos recuerda que muchas de las respuestas que buscamos en tendencias modernas ya existían en los saberes ancestrales. Integrarlo a nuestra alimentación es una forma de reconectar con lo natural, lo local y lo simple.