El hígado graso es una enfermedad que afecta un amplio porcentaje de la población mundial y que puede ser muy grave si es que no se trata a tiempo. ¿Es posible revertirlo sin medicamentos? En MILENIO te explicamos en qué casos es posible y cómo es el tratamiento.
Nos centraremos en la enfermedad de hígado graso no alcohólico (EHGNA), la que se ha consolidado como la hepatopatía más frecuente en el mundo que afecta al 30% de la población general, según la Revista de Gastroenterología de México.
Esta condición se caracteriza por la acumulación de grasa en el hígado pero que no es causada por el consumo excesivo de alcohol y, en la mayoría de los casos, está estrechamente relacionada con el sobrepeso y la obesidad, según MedLine Plus.
¿Qué es el hígado graso?
Científicamente conocida como esteatosis hepática, esta afección ocurre cuando el organismo acumula un exceso de grasa y parte de esta se deposita en el hígado, un órgano vital para metabolizar nutrientes, almacenar energía y filtrar toxinas.
El principal riesgo de esta dolencia es su naturaleza asintomática. Según expertos del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas (CMED), "muchas de ellas permanecen asintomáticas hasta que la enfermedad está bastante avanzada o agravada".
Esto sucede porque el hígado casi no tiene terminaciones sensitivas del dolor, lo que dificulta un diagnóstico temprano a menos que se detecte por pruebas de sangre de rutina.
¿Se puede revertir sin medicamentos?
El hígado graso no alcohólico es una condición que sí se puede revertir si se identifica a tiempo. Dado que el hígado posee una capacidad regenerativa al eliminar el exceso de grasa se puede detener el proceso de inflamación y recuperar la función hepática.
Es importante destacar que, actualmente no hay medicamentos para tratar esta condición, por lo que sí es posible el tratamiento sin necesidad de fármacos.
"En la actualidad, no existen fármacos para tratar este problema, por lo que el tratamiento pasa por una combinación de dieta y práctica de ejercicio.Por otra parte, cuando existe una inflamación en el hígado sin llegar a haber fibrosis, el paciente debe cuidar su alimentación para evitar que éste sufra más", destaca CMED.
Métodos de tratamiento sin medicinas
El tratamiento sin medicamentos es el eje central para la mayoría de los pacientes con hígado graso, especialmente aquellos que aún no han desarrollado cicatrización severa.
Las medidas que el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK) incluye son la pérdida de peso gradual, la dietas bajas en grasa, evitar azúcares refinados, alcohol y grasas, incrementando el consumo de frutas, verduras, legumbres y proteínas magras.
El ejercicio físico es otro factor clave, tanto el ejercicio aeróbico como el de resistencia son eficaces para reducir la grasa hepática.
¿Cuándo se convierte en un caso grave?
La enfermedad se torna peligrosa cuando progresa hacia la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA), una forma grave que incluye inflamación y daño celular.
El escenario más crítico es la cirrosis hepática, que ocurre cuando el 70 por ciento del hígado se encuentra en este estado. Aquí, el daño puede derivar en insuficiencia hepática, cáncer de hígado y hasta en la necesidad de un trasplante.
Factores de riesgo que pueden derivar en hígado graso
El desarrollo del hígado graso está vinculado principalmente a trastornos metabólicos, los principales son:
- Obesidad y sobrepeso
- Diabetes tipo 2 y prediabetes
- Niveles altos de colesterol y triglicéridos en la sangre
- Presión arterial alta
- Falta de ejercicio y dietas deficientes
Es importante destacar que, aunque menos común, la enfermedad también puede presentarse en personas sin factores de riesgo conocidos. Aún así, el seguimiento puntual y revisión con un profesional de la salud siempre será lo mejor.
YRH