Las autoridades de salud en México han informado sobre los casos de sarampión recientes que se ha registrado en el país. Ya se lleva a cabo una campaña de vacunación, aunque si sospechas de algunos síntomas podrás descartar tus dudas con un estudio médico.
Te contamos cómo es el tratamiento para esta enfermedad vírica que ataca sobre todo a los niños pequeños, y que si no se te trata a tiempo puede causar su muerte.
¿Cómo saber si tienes sarampión?
Ante el riesgo latente de casos las autoridades sanitarias y especialistas médicos enfatizan que la identificación oportuna del sarampión es fundamental para evitar su propagación.
Determinar si un cuadro febril o salpullido corresponde a este virus requiere tanto de la observación de signos clínicos específicos como de la realización de pruebas diagnósticas especializadas.
¿Qué pruebas o estudios puedes hacer?
Para diferenciar el sarampión de otras enfermedades como la roséola o la rubéola que también coinciden por la aparición de un salpullido o ronchas, el personal médico no solo se basa en el examen físico, sino en herramientas de diagnóstico específicas que confirman la presencia del virus en el organismo.
Los métodos principales mencionados por instituciones de salud como el hospital Valley Children's y el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social de Paraguay incluyen:
- PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa): esta prueba permite detectar el material genético del virus directamente en muestras del paciente.
- Serología: estudios de sangre que buscan anticuerpos específicos que el cuerpo genera para combatir el virus del sarampión.
Síntomas del sarampión
Los expertos advierten que mientras los niños con otras enfermedades como la roséola suelen verse activos y bien, aquellos que padecen sarampión lucen y se comportan como personas realmente enfermas.
Debido a que este virus puede derivar en complicaciones graves como neumonía, ceguera o encefalitis, la recomendación médica es buscar atención inmediata.
Entre los síntomas que se suelen presentar entre quienes se contagian del virus están, además de la fiebre y el salpullido, congestión nasal, ojos rojos irritados y machas pequeñas dentro de la boca.
La prevención es importantísima en este contexto, pues la vacunación es la principal forma de protegerte contra este virus que cada vez se hace más presente en algunos estados. Las autoridades sanitarias ya llevan a cabo campañas de vacunación, por lo que puedes acercarte a los módulos que se instalan o acudir a un centro de salud, es totalmente gratis.
YRH