Contaminación del aire mata a 7.9 millones al año; 99% de la población mundial respira aire tóxico

El 86 por ciento de estas muertes se relaciona con enfermedades no transmisibles como infartos, cáncer, diabetes y deterioro neurológico.

Informe global alerta: 99% de la población respira aire tóxico. | Roberto Alanís
Ciudad de México /

La contaminación del aire se consolidó como una de las mayores amenazas sanitarias globales y ya provoca 7.9 millones de muertes anuales, más de una de cada ocho registradas en el planeta, mientras 99 por ciento de la población mundial respira aire contaminado por encima de los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Así lo advierte el informe internacional “Un planeta respirable: mejores prácticas de políticas de aire limpio para cumplir las metas sobre enfermedades no transmisibles” (A Breathable Planet: Best Practices for Clean Air Policies to Meet NCD Targets), elaborado por la NCD Alliance, el cual documenta que 86 por ciento de las muertes relacionadas con contaminación atmosférica están vinculadas con enfermedades no transmisibles como infartos, accidentes cerebrovasculares, cáncer, diabetes, enfermedades respiratorias crónicas y deterioro neurológico.

“Las políticas de aire limpio generan beneficios compartidos para la salud, la equidad, la economía y el medio ambiente. Actuar frente a la contaminación atmosférica no solo es esencial para reducir la carga de enfermedades no transmisibles, sino también para alcanzar otros objetivos de desarrollo”, afirmó Liz Arnanz, gerente de Políticas y Promoción de la NCD Alliance.

El reporte sostiene que la contaminación “amenaza la salud desde el desarrollo fetal hasta la vejez” y puede dañar “cada órgano y célula del cuerpo”.

La carga de enfermedad es devastadora.

En el mundo, las enfermedades no transmisibles provocan 43 millones de muertes anuales y representan tres de cada cuatro defunciones en el mundo.

Dentro de este grupo, la contaminación atmosférica es el principal factor de riesgo de muerte por enfermedades respiratorias crónicas y el segundo detonante de fallecimientos por enfermedad cardiovascular e infartos cerebrales.

“De casi ocho millones de muertes causadas por contaminación del aire cada año, 86 por ciento provienen de enfermedades no transmisibles”, destaca el informe.

El reporte también alerta sobre daños neurológicos. Tan solo en 2023, unas 626 mil personas murieron por demencia atribuible a contaminación del aire y se perdieron 11.6 millones de años de vida saludable.

La exposición a partículas PM2.5 también se asocia con deterioro cognitivo acelerado y Alzheimer. Investigadores identificaron un incremento de 19 por ciento en el riesgo de acumulación de proteínas asociadas con Alzheimer por cada microgramo adicional de PM2.5 en el aire.

La contaminación incrementa síntomas cardiovasculares y respiratorios, eleva el riesgo de complicaciones en personas con diabetes, reduce la efectividad de quimioterapias y aumenta hospitalizaciones psiquiátricas.

“La contaminación del aire causa enfermedades no transmisibles y también las agrava”, puntualiza el documento.

El informe detalla que casi dos terceras partes de las muertes derivan de contaminación ambiental y ozono, mientras una tercera parte está relacionada con contaminación doméstica provocada por combustibles utilizados para cocinar o calentar viviendas.

Actualmente, 2 mil 100 millones de personas aún cocinan con combustibles contaminantes.

Entre los contaminantes más peligrosos destacan partículas PM2.5 y PM10, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre, ozono y metales pesados liberados por combustibles fósiles, industrias, transporte y quema de residuos.

El documento señala que 1 mil 800 millones de niños menores de 15 años, equivalente a 93 por ciento de la población infantil mundial, respiran aire que pone en peligro su salud y desarrollo.

“Los niños son particularmente vulnerables a los daños de la contaminación del aire”, advierte el reporte, debido a que sus pulmones y sistema inmune aún están en desarrollo.

La exposición temprana se relaciona con menor crecimiento pulmonar, daño cerebral y más enfermedades respiratorias.

El impacto económico también es gigantesco. El Banco Mundial estimó que la contaminación del aire genera pérdidas sanitarias equivalentes a 8.1 billones de dólares anuales, alrededor de 6.1 por ciento del Producto Interno Bruto mundial.

Además, el informe denuncia que en 2022 los subsidios globales a combustibles fósiles alcanzaron 7 billones de dólares, equivalentes a 7.1 por ciento del PIB mundial.

“Cada dólar que el G20 invierte en combustibles fósiles genera alrededor de seis dólares en daños a la salud”, advierte el documento.

La investigación también conecta directamente la contaminación con la crisis climática.

La extracción, procesamiento y quema de petróleo, gas y carbón liberan partículas tóxicas y gases que deterioran la calidad del aire y aceleran el calentamiento global.

Solo en 2024, la exposición al humo de incendios forestales provocó alrededor de 154 mil muertes en el mundo.

“La contaminación del aire representa un desafío urgente de salud pública”, advirtió Sarah McDonald, vicepresidenta de Inclusión y Sustentabilidad en Salud de Haleon, al alertar sobre los efectos respiratorios y sistémicos de la contaminación, especialmente en poblaciones vulnerables.
“Este informe destaca que ampliar políticas comprobadas y costo efectivas de aire limpio puede mejorar la salud cotidiana y reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles. En Haleon trabajamos con nuestros aliados para generar evidencia e impulsar acciones que ayuden a más personas a vivir vidas más saludables”, sostuvo.

La NCD Alliance recordó que, en la Declaración Política de Naciones Unidas de 2025 sobre enfermedades no transmisibles y salud mental, los países se comprometieron a reforzar las acciones contra la contaminación del aire como parte de las estrategias nacionales de salud pública.

También acordaron reducir a la mitad las muertes prematuras asociadas a la contaminación generada por actividades humanas hacia 2040, dentro de la hoja de ruta actualizada de la OMS.

El informe no presenta un listado de los países más contaminados del mundo ni establece un ranking específico. Tampoco incluye un capítulo exclusivo sobre México.

Sin embargo, sí advierte que la mayor carga de enfermedad y mortalidad ocurre en países de ingresos bajos y medios, donde las poblaciones enfrentan mayor exposición a contaminantes y menor acceso a servicios de salud.

América Latina aparece mencionada en distintos apartados relacionados con políticas públicas y estrategias regionales.

El reporte cita el “Modelo de política pública para el derecho al aire limpio, justicia climática y salud pública en América Latina”, respaldado por organizaciones civiles y la Fundación Heinrich Böll, como ejemplo de integración entre calidad del aire, salud y derechos humanos.

También menciona a Colombia como uno de los países con políticas climáticas y de calidad del aire más avanzadas de la región. El informe destaca que ese país incorporó metas de reducción de carbono negro de 40 por ciento dentro de sus Contribuciones Nacionalmente Determinadas y obtuvo una de las mejores evaluaciones internacionales en políticas de aire limpio.

Además, recuerda que en marzo de 2025 Colombia fue sede de la Segunda Conferencia Global sobre Contaminación del Aire y Salud, donde más de 50 gobiernos y organizaciones asumieron compromisos para acelerar políticas de aire limpio.

El informe identifica medidas que ya muestran resultados en distintos países, entre ellas restricciones a emisiones vehiculares, eliminación gradual de combustibles fósiles, ampliación del acceso a energías limpias y promoción de movilidad activa. Según el reporte, estas acciones generan beneficios medibles en salud y medio ambiente, además de impulsar actividad física y sistemas alimentarios más sostenibles.

La organización advirtió que el reto ahora será traducir los compromisos políticos internacionales en acciones concretas y mantener el impulso rumbo a la próxima Reunión de Alto Nivel de Naciones Unidas sobre Cobertura Universal de Salud en 2027 y las futuras negociaciones climáticas internacionales.

“El costo de la inacción frente a la contaminación del aire seguirá pagándose en vidas perdidas, enfermedades y daños económicos”, subraya el informe.

LG

  • Blanca Valadez
  • Periodista formada en la UNAM. Con 33 años de oficio, impulsada por la curiosidad y la aventura. Ha captado la voz de ilustres como Octavio Paz y Carlos Fuentes. Hoy explora los enigmas del cuerpo y la mente en relatos que resuenan en prensa, TV, radio y web.

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