Iniciar el tratamiento contra el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) desde el primer trimestre del embarazo puede reducir a menos de uno por ciento el riesgo de transmisión del virus de madre a hijo, por lo que las autoridades sanitarias llamaron a ofrecer la prueba de detección desde la primera consulta prenatal.
El director general del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/Sida y Hepatitis (CENSIDA), Juan Luis Mosqueda Gómez, aseguró que una mujer que vive con VIH puede llevar un embarazo a término y tener un bebé sano si recibe atención médica y mantiene un adecuado control prenatal.
“Cuando una mujer llega al final del embarazo con una carga viral indetectable, el riesgo de transmisión es muy bajo, la probabilidad es por debajo del uno por ciento. Por ello, es muy importante que se inicie el tratamiento a tiempo para garantizar que el medicamento alcance su eficacia; lo ideal es detectarlo desde la primera consulta prenatal, en el primer trimestre de vida del embarazo”, explicó.
El funcionario indicó que la estrategia para evitar la transmisión maternoinfantil consiste en que todas las embarazadas se realicen la prueba de VIH para identificar oportunamente la infección e iniciar el tratamiento antirretroviral, con el fin de disminuir la cantidad de virus hasta niveles indetectables.
Mosqueda Gómez destacó que las mujeres embarazadas con VIH reciben el mismo tratamiento que cualquier otra persona con esta infección y afirmó que estos medicamentos “tienen la eficacia y seguridad tanto para ellas como para los bebés” y han sido evaluados durante años sin causar problemas durante la gestación.
El funcionario añadió que el tratamiento consiste en la toma diaria de una tableta antirretroviral y debe mantenerse incluso después del embarazo para conservar una carga viral indetectable, proteger la salud de la madre y evitar nuevas transmisiones.
“Carga indetectable es igual a intransmisible”, subrayó.
El titular del CENSIDA advirtió que la mayoría de los casos de transmisión vertical del VIH ocurren cuando la infección no se detecta a tiempo o cuando el tratamiento no se inicia durante el embarazo, por lo que exhortó a las mujeres a solicitar la prueba de VIH y al personal de salud a ofrecerla desde el inicio del control prenatal.
LG