Dormir entre seis y ocho horas por noche no garantiza despertar con energía. Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Edimburgo, en Reino Unido, encontró que casi 7 de cada 10 trabajadores mayores de 50 años presentan problemas persistentes de sueño relacionados con el estrés laboral.
La investigación, publicada en la revista Scientific Reports, siguió a 45 personas de entre 50 y 66 años de distintos sectores. Durante el estudio se recopilaron más de mil 900 evaluaciones sobre su bienestar y datos obtenidos por dispositivos portátiles durante más de 5 mil 200 días.
Los resultados mostraron que, entre quienes tenían dificultades para dormir, casi el 92% llegó a presentar al menos una vez indicadores compatibles con un trastorno clínico del sueño.
El problema no son las horas, sino las interrupciones
Uno de los hallazgos más llamativos fue que la mayoría de los participantes dormía entre 6.5 y 8 horas cada noche, pero aun así decía sentirse poco descansada.
Los sensores revelaron que el motivo eran las frecuentes alteraciones del sueño y los despertares nocturnos. De hecho, 9 de cada 10 participantes experimentaron interrupciones mientras dormían, lo que afectó la calidad del descanso pese a cumplir con las horas recomendadas.
Además, los investigadores utilizaron inteligencia artificial para analizar los factores que más influían en el sueño. El estrés y las experiencias negativas en el trabajo aparecieron de forma constante entre los elementos con mayor impacto.
El ambiente laboral también pasa factura
El estudio encontró que quienes reportaban un mejor equilibrio entre su vida personal y laboral, así como una mayor satisfacción con su empleo, también tenían niveles más altos de bienestar.
En contraste, las personas que se sentían tensas, irritadas o desanimadas durante la jornada laboral presentaban un peor estado de ánimo y una mayor probabilidad de sufrir problemas para dormir.
Los autores consideran que estos resultados son especialmente relevantes porque cada vez hay más personas mayores de 50 años que permanecen en el mercado laboral. Por ello, señalan que mejorar las condiciones de trabajo y reducir el estrés podría ayudar a proteger tanto la calidad del sueño como la salud de este grupo de trabajadores.
Con información de EFE / JCM