América no ha registrado casos confirmados ni importados de ébola relacionados con el brote activo en África, pero los países deben mantener la vigilancia en aeropuertos, puertos y hospitales ante la posibilidad de que llegue un viajero infectado, advirtió Jarbas Barbosa, director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
“Ya tuvimos algunos casos sospechosos en la región. Ningún caso confirmado. Y creemos que hasta que se controle completamente el brote en África, lo que puede tomar algunos meses por las condiciones que tienen ahí, las propias cuestiones culturales y la dificultad de acceso a servicios de salud en algunas comunidades, no se espera que se vaya a terminar el próximo mes”, afirmó en entrevista con MILENIO.
Barbosa explicó que la Organización Mundial de la Salud y la OPS compartieron con los países americanos información sobre la situación epidemiológica en África, protocolos para el diagnóstico y la atención de pacientes, así como materiales destinados a fortalecer la capacidad de confirmación en laboratorios.
“La OMS ha compartido información con todos los países de la región sobre cómo está la situación epidemiológica en África. También compartimos todas las guías técnicas, como el diagnóstico y el tratamiento. Compartimos material de laboratorio para preparar los laboratorios de la región para hacer la confirmación o el descarte de ébola”, señaló durante la entrevista efectuada en el congreso internacional AIDS 2026.
El director de la OPS consideró necesario mantener activos los sistemas de vigilancia mientras persista la transmisión en África, debido a la movilidad internacional de personas.
“Es importante que todos los países de la región puedan continuar con su sistema de vigilancia para identificar rápidamente un caso sospechoso, hacer el diagnóstico y tomar las medidas de aislamiento para evitar que se tenga un caso secundario”, indicó.
Ébola podría llegar mediante un viajero
Barbosa reconoció que un caso podría llegar a América por medio de una persona que hubiera viajado desde alguno de los países afectados.
“Puede llegar un caso, porque puede llegar un viajero que venga por turismo o por negocios de un país de África. En el mundo de hoy, como está tan conectado, siempre hay un riesgo”, expresó.
Sin embargo, explicó que el ébola no se transmite de la misma manera que los virus respiratorios y que para que ocurra un contagio se requiere contacto directo con fluidos corporales de una persona enferma.
“La transmisión de ébola no es una transmisión respiratoria. Hay virus de transmisión respiratoria que son muy fáciles de contagiar a mucha gente. Para ébola se necesita un contacto directo con las secreciones”, declaró.
Añadió que, en general, las personas enfermas presentan síntomas evidentes, lo que permite detectar con mayor rapidez un caso sospechoso si los servicios sanitarios cuentan con información y protocolos adecuados.
“La mejor manera de evitar el riesgo es que los aeropuertos, los puertos y los hospitales, públicos y privados, tengan la información de cuáles son los síntomas que pueden corresponder a un caso sospechoso y tengan la capacidad de laboratorio para hacer la verificación del caso de manera inmediata”, explicó.
¿Qué dice la OPS del ébola?
Barbosa aseguró que la OPS ha distribuido instrucciones sobre el aislamiento de pacientes, la toma de muestras y el uso de equipos de protección personal entre los trabajadores sanitarios.
“Todos los países compartimos las guías técnicas sobre ébola: qué hacer cuando se tiene un caso sospechoso, el aislamiento, la prueba de laboratorio para hacer la confirmación o el descarte y todas las medidas de protección que se deben tomar, incluidos los equipos de protección personal para el personal de salud que va a tener contacto con el caso”, puntualizó.
La detección de un caso sospechoso también permite evaluar si las recomendaciones internacionales han sido adoptadas correctamente.
El director de la OPS subrayó que la enfermedad puede ser altamente letal, particularmente cuando los pacientes no reciben atención hospitalaria temprana.
“La letalidad es muy alta porque el ébola en general produce casos de enfermedad con hemorragia. Entonces, las personas, si no tienen una atención hospitalaria de inmediato, pueden llegar a fallecer”, explicó.
También indicó que no existe un tratamiento específico para el virus que circula en el brote actual y que la vacuna disponible contra otro tipo de ébola no ofrece protección frente a esta variante.
“Desafortunadamente, la vacuna que está autorizada, que es una vacuna de bastante efectividad, no es efectiva para este tipo de ébola que está en el brote ahora”, sostuvo.
Trabajan en encontrar la vacuna
Barbosa señaló que existen ensayos clínicos destinados a desarrollar o ajustar una vacuna, pero que disponer de una alternativa podría tardar meses.
“La diferencia básica de esta cepa con la otra es que, desafortunadamente, la vacuna era muy específica para la cepa que estaba circulando antes. Para esta cepa ahora no hay protección por la vacuna. Hay ensayos clínicos para ajustar la vacuna, pero eso puede tomar meses hasta que se tenga una alternativa”.
"Mientras no exista una vacuna específica, el control depende de identificar a las personas enfermas, aislarlas, localizar a sus contactos y evitar el contacto directo con sangre y secreciones".
“La mejor medida que se está adoptando en África es evitar el contacto de las personas con las secreciones, con la sangre, porque muchas veces forman parte de rituales culturalmente muy importantes para estas comunidades, como tener un contacto directo con el cuerpo del fallecido. Y en ese momento es donde la transmisión se va a mantener”, afirmó.
El funcionario explicó que las condiciones culturales, geográficas y sanitarias de las comunidades afectadas dificultan el control del brote.
“Creen que eso es algo de fuera y preguntan por qué tienen que cambiar la manera como manejan las ceremonias para los fallecidos”, relató.
“Son comunidades que están fuera de las ciudades, en general en villas o pequeños pueblos donde el acceso tampoco es tan sencillo”, sostuvo.
Por esas condiciones, Barbosa indicó que el control podría prolongarse “meses o hasta años, porque como no hay una vacuna específica, hay que hacer un seguimiento, ir a la comunidad, identificar todos los contactos y hacer el aislamiento. Es un trabajo difícil en países que tienen una infraestructura de salud bastante precaria”, afirmó.
Para América, reiteró, las medidas actuales son preventivas y están dirigidas a detectar oportunamente una eventual importación.
“No tenemos ningún caso, no recibimos ningún caso importado. Es más una prevención: estar preparados para que, si llega un viajero, se pueda hacer la identificación lo más rápido posible”, subrayó.
ABF