La enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa forman parte de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales, padecimientos crónicos que afectan el aparato digestivo y que, aunque comparten síntomas, tienen diferencias significativas que es importante reconocer.
Un reciente estudio revela información clave para realizar diagnósticos más precisos y con diversas perspectivas para los pacientes. En MILENIO te compartimos sus diferencias, síntomas y más.
¿Cuál es la diferencia principal entre el Crohn y la colitis?
De acuerdo con el estudio compartido a MILENIO de Johnson & Johnson, la colitis son enfermedades autoinmunes crónicas que resultan peligrosas sin tratamiento, pudiendo provocar desnutrición severa, perforaciones en el intestino o incluso cáncer.
Uno de los avances más importantes en el estudio de estas enfermedades es que por primera vez se cuenta con información recuperada de pacientes mexicanos y latinoamericanos, lo que permite comprender mejor los factores que influyen en el comportamiento de estas enfermedades.
Diferencias en la Enfermedad de Crohn
- Puede atacar cualquier parte del tracto digestivo, abarcando desde la boca hasta el ano.
- Las lesiones pueden penetrar profundamente, afectando todas las capas del tejido del intestino.
- El daño se presenta en forma de parches, dejando zonas de tejido sanas entre las áreas afectadas.
- Se caracteriza por dolor intenso en la parte inferior derecha del abdomen, fiebre y llagas bucales.
Diferencias en la Colitis Ulcerosa
- Esta condición se limita exclusivamente a afectar el intestino grueso, conocido también como colon.
- La inflamación se produce únicamente en la capa más superficial del revestimiento del colon.
- El daño estructural es continuo a lo largo del tejido del colon, sin dejar espacios sanos.
- Provoca una fuerte urgencia por evacuar y heces con moco o sangre líquida.
¿Cuáles son los síntomas más comunes que nos deben poner en alerta?
Aunque ambas condiciones comparten señales como diarrea o fatiga extrema, es importante identificarlas correctamente en servicios de gastroenterología, para evitar complicaciones mayores que pueden poner en riesgo la salud integral del paciente.
Estos son los síntomas de alerta comunes en ambas:
- Dolor y calambres en la zona abdominal.
- Diarrea crónica, que frecuentemente se presenta mezclada con sangre.
- Fatiga extrema y cansancio.
- Pérdida de peso involuntaria acompañada de falta de apetito.
Síntomas específicos de la enfermedad de Crohn
- Dolor abdominal muy intenso, especialmente en la parte inferior derecha del abdomen.
- Fiebre recurrente.
- Llagas o úlceras en la boca.
Síntomas específicos de la colitis ulcerosa
- Fuerte urgencia por ir al baño.
- Sensación de evacuación incompleta conocida como tenesmo.
- Heces con presencia predominante de moco y sangre líquida.
¿Es verdad que comer chile o picante causa estas enfermedades?
La evidencia científica actual explicó que, ante los temores de muchos mexicanos de que el consumo de salsa o alimentos picantes provoca estas enfermedades, no existe evidencia que respalde esa creencia.
En realidad, éstas tienen una raíz más compleja influenciada por dietas procesadas y “estrés urbano”.
No obstante, el chile funciona como un detonante de síntomas cuando la mucosa ya está inflamada, intensificando el dolor abdominal o la diarrea durante los brotes activos.
"No. El mito de que el chile causa estas enfermedades es falso. La EII es una patología autoinmune y genética compleja. Sin embargo, el picante sí es un detonante sintomático"
¿Por qué no basta con dejar de sentir dolor para estar "curado"?
De acuerdo con el estudio, dejar de sentir dolor, no significa que la enfermedad se acabo, en realidad se trata de una etapa conocida como remisión clínica, en la cual se siente alivio temporal y superficial ya que la inflamación interna puede permanecer activa en silencio, manteniendo un alto riesgo de recaídas en poco tiempo.
La verdadera meta del tratamiento es alcanzar la remisión endoscópica, en la que el médico confirma visualmente que las úlceras y heridas del tejido intestinal han cicatrizado por completo.
Ensayos clínicos con fármacos como Guselkumab han demostrado que esta cicatrización profunda puede mejorar entre un 70% y 85% la calidad de vida, permitiendo retomar las actividades cotidianas y reduciendo la carga económica derivada de cirugías u hospitalizaciones.
LO