La menopausia no sólo provoca bochornos, insomnio o cambios de humor. La caída de estrógenos modifica el colesterol, reduce la elasticidad de las arterias y acelera la pérdida de masa ósea, mientras millones de mexicanas atraviesan esta etapa sin diagnóstico ni tratamiento.
En México, más de 6 millones de mujeres de entre 45 y 65 años viven el climaterio o la menopausia y 8 de cada 10 carecen de diagnóstico y atención, de acuerdo con datos presentados durante el lanzamiento de Menopausia Libre, un nuevo modelo especializado impulsado por Grupo Reina Madre y Sin Reglas.
Aunque 87 por ciento de las mujeres mayores de 40 años reporta haber presentado síntomas, sólo entre 22 y 40 por ciento recibe tratamiento, que no siempre es adecuado ni fue indicado por personal con formación específica en menopausia.
“Tenemos que poner foco en enfermedades súper importantes como es el riesgo cardiovascular. Esta patología permanece invisible para la mayoría de las pacientes y médicos a nivel general, porque la caída de estrógeno elimina el escudo protector natural que el corazón tiene en una edad reproductiva”, advirtió Suelen Hernández Ayala, directora médica general de Grupo Reina Madre y especialista en menopausia.
En conferencia de prensa, Hernández Ayala señaló que, después de los 50 años, las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares se convierten en una de las principales amenazas para la salud femenina.
La Sociedad Interamericana de Cardiología, agregó, reportó que una mujer muere cada nueve minutos por enfermedad cardiovascular en la región de la Américas.
“Nos seguimos concentrando en el cáncer y, si nosotros sumáramos todos los cánceres que son más comunes en esta edad, no llegaríamos a las cifras que alcanzan las muertes por enfermedades cardiovasculares”, afirmó.
Según las cifras expuestas, una de cada tres mujeres en México fallece por enfermedad cardiovascular o cerebrovascular durante esta etapa, mientras que alrededor de 51.8 por ciento presenta un nivel de riesgo cardiovascular de moderado a alto, muchas veces sin saberlo.
Cambian el colesterol y las arterias
La disminución de estrógenos altera el metabolismo de las grasas y favorece la formación de placas dentro de las arterias.
“Al perder los estrógenos nosotros aumentamos la cantidad de colesterol malo y disminuimos la cantidad de colesterol bueno”, explicó Hernández Ayala.
“Eso hace que, adicional a la pérdida de la elasticidad de los vasos que se da por la pérdida estrogénica, nosotros tengamos un riesgo muy incrementado de riesgo aterogénico”, añadió.
La aterosclerosis estrecha las arterias y facilita la formación de trombos que pueden interrumpir el flujo sanguíneo.
“Es más riesgoso tener trombos que no sólo van al corazón, sino también van al cerebro”, alertó.
Las complicaciones pueden aparecer entre cinco y diez años después de la menopausia, especialmente entre mujeres con hipertensión, diabetes, obesidad, síndrome metabólico, colesterol o triglicéridos elevados.
Por ello, la evaluación debe incluir presión arterial, glucosa, perfil de lípidos y antecedentes de dolor en el pecho, desmayos, infarto o accidente cerebrovascular.
La especialista agregó que las pacientes con hipertensión u otros factores de riesgo deben ser enviadas a valoración cardiológica cuando sea necesario.
Una de cada tres padece osteoporosis
La pérdida hormonal también debilita los huesos. De acuerdo con los datos citados en el encuentro, 70 por ciento de las mexicanas mayores de 50 años presenta algún grado de disminución de la densidad ósea y una de cada tres ya vive con osteoporosis.
Antes de la osteoporosis aparece la osteopenia, una disminución de masa ósea en la que todavía pueden aplicarse medidas para prevenir fracturas.
“Le llaman hoy en día el asesino silencioso”, señaló Hernández Ayala, debido a que puede avanzar sin síntomas hasta que ocurre una fractura.
En México, alrededor de 10 millones de personas viven con osteoporosis, pero sólo una pequeña proporción conoce su condición o recibe tratamiento especializado, según las cifras expuestas.
Las fracturas de cadera, columna o muñeca pueden provocar dolor crónico, pérdida de movilidad, dependencia y reducción de la capacidad laboral.
Impacto en la salud mental
La menopausia también puede afectar el sueño, el estado de ánimo, la concentración y la estabilidad emocional. Los síntomas pueden incluir ansiedad, irritabilidad, tristeza, fatiga, sensación de pérdida de identidad y depresión. “La verdad es que el estigma es tremendo”, sostuvo Hernández Ayala.
La especialista explicó que algunas pacientes llegan después de consultar a varios médicos que minimizaron sus síntomas o les dijeron que se trataba de algo imaginario.
“Esto genera problemas de salud mental que hacen que la paciente se deprima, esté ansiosa y el impacto que tiene en la esfera familiar y en la esfera laboral es tremendo”, afirmó.
Relató que ha recibido a mujeres llorando y desesperadas que expresan: “Doctora, deme lo que se le ocurra, pero por favor deme algo, porque siento que no soy yo, ya no me encuentro a mí misma”.
La especialista subrayó que los síntomas y su intensidad varían entre cada paciente. “Una menopausia no es igual a la otra, así como una mujer no es igual a la otra; nosotros debemos tratarlas de forma completamente individualizada”.
Afecta trabajo, ingresos y vida familiar
La menopausia también tiene consecuencias laborales y económicas. Un estudio realizado por Sin Reglas y el Fondo de Población de las Naciones Unidas encontró que 67 por ciento de las mujeres reporta afectaciones en su desempeño laboral y en sus actividades cotidianas.
Además, 57 por ciento incurre en gastos de bolsillo para atender síntomas, consultas y tratamientos.
Gabriela Rojas, CEO y fundadora de Sin Reglas, señaló que el impacto rebasa el ámbito médico.
“Cuando millones de mujeres atraviesan esta etapa sin información, sin diagnóstico y sin acceso a atención especializada, el impacto trasciende la salud, afecta la participación laboral, los ingresos, la productividad y la calidad de vida”, afirmó.
Los datos presentados indican que 8 de cada 10 mujeres no tienen confianza para hablar de menopausia con sus supervisores y la mitad tampoco se siente segura de conversarlo con sus médicos.
Rojas explicó que la discriminación puede manifestarse en exclusión de equipos, falta de ascensos, reducción de responsabilidades, comentarios ofensivos y despidos.
“Les dan menos trabajo, las excluyen de los equipos de trabajo, no les dan los aumentos salariales, les hacen comentarios discriminatorios”, señaló.
Entre los 40 y 44 años, más de 70 por ciento de los hombres tiene ocupación laboral, frente a 50 por ciento de las mujeres, de acuerdo con un análisis citado con base en datos del INEGI.
También se reportó una brecha salarial de hasta 30 por ciento entre hombres y mujeres de 40 a 60 años.
Solo una minoría recibe atención integral
Un estudio de Sin Reglas realizado en 2022 encontró que únicamente 23 por ciento de las mujeres reportó haber recibido una atención potencialmente integral, definida conforme a los criterios de la norma sanitaria.
Otro reporte ubicó en 42 por ciento la proporción que recibió algún tipo de atención durante la menopausia.
“Está ahí entre el 20 y el 40, dependiendo qué estudio veas, pero es muy baja. Y si nos vamos al tema de tratamientos, terapia de reemplazo hormonal y demás, todavía es más baja”, explicó Rojas.
El costo es otra barrera. Aranza Canal, directora de Operaciones de Grupo Reina Madre, señaló que una parte importante de las consultas, estudios y tratamientos no está cubierta por el sistema público.
“El costo del tratamiento se convierte en una de las grandes barreras”, afirmó. Los datos presentados indican que 57 por ciento de las mujeres atendidas utiliza recursos propios.
Alertan por automedicación hormonal
Hernández Ayala advirtió que la falta de información y de acceso a especialistas lleva a algunas mujeres a consumir estrógenos, testosterona o implantes hormonales recomendados en redes sociales.
“Hay pacientes que, en la desesperación o en la falta de encontrar un lugar seguro para hablar de estos síntomas, se asesoran de algún medio no formal, hablemos hoy en día TikTok o YouTube, y empiezan a ingerir tratamientos que no son los más adecuados o a la medida de la paciente”, dijo.
El uso inadecuado de estrógenos puede provocar crecimiento descontrolado del endometrio y elevar el riesgo de alteraciones celulares y cáncer endometrial. También requiere especial precaución entre mujeres con antecedentes de tumores mamarios sensibles a hormonas.
“Los más perjudiciales para la salud sí son el uso inadecuado de estrógenos”, sostuvo.
Anuncian menopausia libre
Grupo Reina Madre y Sin Reglas anunciaron Menopausia Libre, un modelo de atención que integrará valoración ginecológica, prevención cardiovascular y ósea, nutrición, atención psicológica, endocrinología y acompañamiento comunitario.
El servicio operará dentro de una red de 17 clínicas, un hospital y más de 230 ginecólogos, aunque sólo podrán ofrecer consultas de menopausia aquellos con formación específica en climaterio y apego a los protocolos diseñados por el comité clínico del programa.
El objetivo, señalaron sus responsables, es que la atención no se limite a controlar bochornos, sino que permita prevenir enfermedades cardiovasculares, osteoporosis, trastornos metabólicos y afectaciones a la salud mental durante una etapa que puede ocupar hasta un tercio de la vida de una mujer.
LG