México y Estados Unidos serán sometidos en noviembre a una revisión epidemiológica independiente para determinar si conservan su estatus como países libres de transmisión endémica del sarampión, informó Jarbas Barbosa, director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
“México y Estados Unidos van a ser revisados en noviembre en la reunión de la comisión, que es una comisión independiente”, aclaró Barbosa en entrevista con Milenio.
El director de la OPS evitó anticipar el resultado y explicó que el comité analizará los datos epidemiológicos y emitirá una recomendación.
“Esta es una evaluación que el comité va a presentar, una recomendación para mi decisión con base en los datos epidemiológicos”, precisó.
Barbosa señaló que, aun si México pierde el estatus, podría recuperarlo mediante vacunación, vigilancia epidemiológica y control de los brotes, como ocurrió anteriormente con Brasil y Venezuela.
“Brasil y Venezuela perdieron en 2018 y trabajamos mucho con Venezuela y Brasil y recuperamos. Entonces, es posible”, afirmó.
“Si es que lo pierde, vamos a seguir trabajando con México para que lo recupere en dos o tres años”, agregó.
Sarampión: Coberturas superiores al 95 por ciento
Barbosa advirtió que el sarampión continúa siendo una preocupación para la OPS debido a su elevada capacidad de transmisión.
“El sarampión es una enfermedad muy contagiosa, es el virus quizás más contagioso que tenemos”, afirmó.
Aunque la mayoría de los casos evoluciona sin complicaciones graves, recordó que la enfermedad ha causado defunciones entre comunidades indígenas y otras poblaciones vulnerables de la región.
“En algunas poblaciones, como población indígena, como algunas poblaciones más vulnerables, tuvimos casos de defunciones, de muertes en la región”, señaló.
El director de la OPS subrayó que el sarampión es completamente prevenible mediante vacunación, pero para interrumpir su transmisión se requieren coberturas superiores al 95 por ciento de manera homogénea en todas las comunidades.
“El desafío es que es necesario lograr una cobertura vacunal muy elevada, por arriba del 95 por ciento, de una manera homogénea”, explicó.
“No basta tener una buena cobertura en el país, el promedio del país. Todas las manzanas, pueblos”, añadió.
La movilidad internacional mantiene el riesgo de que viajeros infectados reintroduzcan el virus en países donde ya se había interrumpido la transmisión.
“Con la transmisión que tenemos en otras regiones del mundo, siempre va a llegar un viajero que fue a Europa, a Francia, a Italia, a Reino Unido y regrese con sarampión”, declaró.
Barbosa explicó que la combinación de vacunación elevada y vigilancia capaz de detectar tempranamente los casos es indispensable para recuperar el estatus de las Américas como región libre de sarampión.
“Es lo que va a ser la recuperación del estatus de una región libre de sarampión”, sostuvo.
Las Américas habían alcanzado esa condición, pero la perdieron después de que Canadá dejó de cumplir con los criterios de certificación.
La próxima pandemia va a ocurrir
Barbosa advirtió que todavía no es posible determinar qué patógeno provocará la siguiente emergencia sanitaria mundial, pero aseguró que habrá otra pandemia.
“No sabemos cuál va a ser la próxima pandemia, pero sabemos que vamos a tener una próxima pandemia”, declaró.
Los virus de influenza y los coronavirus están entre los principales candidatos, aunque los sistemas sanitarios deben prepararse para responder ante cualquier agente con capacidad de propagación mundial.
“Los candidatos siempre son influenza, un virus influenza, un coronavirus, pero tenemos que estar preparados para cualquier virus que pueda ser una amenaza para transformarse en una pandemia”, señaló.
La OPS trabaja con los países para fortalecer la vigilancia mediante el enfoque de Una Salud, que integra información de la salud humana, animal y ambiental.
“Lo que estamos empujando con los países, incluso con proyectos financiados por el Fondo Pandémico, es tener una mayor integración de salud animal, salud de ambiente y salud humana”, explicó.
Barbosa sostuvo que emergencias como la influenza H1N1 de 2009, el ébola y la covid-19 pudieron haberse detectado antes con una mayor integración de estos sistemas.
“Si tuviéramos más informaciones de la salud animal, de la salud ambiente, seguro que podríamos haber detectado mucho tiempo antes cuando el virus empezó a cambiar”, afirmó.
La estrategia, añadió, consiste en una preparación multiamenaza, con laboratorios, sistemas de vigilancia y servicios de salud capaces de responder ante distintos patógenos.
“Los sistemas deben estar listos para responder a cualquier virus que pueda transformarse en un virus pandémico”, subrayó.
Vacunas de Argentina y Brasil, en dos o tres años
Barbosa informó que Argentina y Brasil desarrollan dos proyectos de vacunas basadas en ARN mensajero que fueron seleccionados entre 16 iniciativas internacionales evaluadas por un comité independiente.
“Dos están en América Latina, este de Argentina y el otro de Brasil. Y entre los 16 son los dos más avanzados”, afirmó.
El proyecto argentino ya cuenta con instalaciones listas, mientras que el de Brasil también avanza en pruebas preclínicas, explicó.
Para desarrollar inicialmente una vacuna contra covid-19, ambos proyectos deberán completar estudios preclínicos y posteriormente ensayos clínicos.
“Para COVID van a empezar con los testes preclínicos; después tienen que ir con los testes clínicos. Estamos hablando de un periodo de dos años, tres años, para tener quizás ya una vacuna lista”, estimó.
El funcionario aclaró que la tecnología no se limitaría a covid-19, sino que podría adaptarse para producir vacunas contra otras enfermedades relevantes para América Latina.
La ventaja, explicó, es que la plataforma permitiría responder con rapidez ante un nuevo aumento de casos.
“Si hay un repunte de covid, la propia región tendría capacidad de producir rápidamente vacunas para covid, pero también para brotes de chikungunya se podrían producir vacunas de manera muy rápida”, señaló.
Barbosa agregó que México cuenta con capacidades científicas, regulatorias e industriales para incorporarse a una red regional de producción de vacunas.
“México tiene una buena capacidad de regulación, como Cofepris, que es una autoridad de regulación madura. Tiene desarrollo técnico y científico importante y tiene también capacidad de producción”, dijo luego de participar en el congreso internacional AIDS 2026.
El propósito, indicó, es que los productores de México, Argentina, Brasil y eventualmente Colombia puedan abastecer no solo a sus mercados nacionales, sino también a otros países de la región mediante el Fondo Rotatorio de Vacunas de la OPS.
Vacuna contra zika y otros brotes
El director de la OPS también se refirió al chikungunya y al zika como enfermedades de importancia regional para las cuales podrían utilizarse plataformas de vacunas basadas en ARN mensajero.
“Hay el interés de utilizar esta plataforma tecnológica para algunas enfermedades que tienen importancia en la región, como chikungunya y zika, por ejemplo”, indicó.
En el caso del chikungunya, explicó que existe una vacuna en la etapa final de pruebas, pero destacó que la tecnología de ARN mensajero permitiría ampliar la producción con mayor facilidad que otras plataformas.
“Hay una vacuna de chikungunya que está ahora en fase de finalización de testes, pero la plataforma de ARN mensajero es una plataforma que permite escalar la producción con mucho más facilidad que otras tecnologías de producción de vacunas”, señaló.
También refirió que las enfermedades diarreicas representan un riesgo particular después de terremotos, inundaciones y desplazamientos de población, cuando las comunidades pierden acceso al agua potable, alimentos seguros, saneamiento y servicios de salud.
En campamentos de transición, Barbosa explicó que una de las prioridades es garantizar agua y alimentos en condiciones adecuadas para evitar brotes.
“Que tengan acceso a agua y a alimentos en condiciones adecuadas para no tener un brote de enfermedades diarreicas”, afirmó.
AH