Científicos que analizan observaciones del Telescopio Espacial Kepler de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) identificaron un candidato a exoplaneta que destaca por su similitud con la Tierra.
Se trata de HD 137010 b, un posible planeta rocoso ligeramente más grande que nuestro mundo, ubicado a unos 146 años luz y en órbita alrededor de una estrella de tipo solar.
¿Qué se sabe de HD 137010 b?
El hallazgo, publicado en The Astrophysical Journal Letters el 27 de enero de 2026, se basa en datos de la misión K2 de Kepler, retirada en 2018.
De acuerdo con el estudio, HD 137010 b tendría un periodo orbital cercano a un año, comparable al de la Tierra, y se situaría cerca del borde exterior de la zona habitable de su estrella, región donde podría existir agua líquida bajo una atmósfera adecuada.
"El equipo estuvo dirigido por el estudiante de doctorado en astrofísica Alexander Venner, de la Universidad del Sur de Queensland, Toowoomba, Australia, actualmente investigador postdoctoral en el Instituto Max Planck de Astronomía, Heidelberg, Alemania", escribió la NASA.
Los exoplanetas son planetas que orbitan estrellas distintas al Sol, y este candidato podría convertirse en uno de los más relevantes: sería el primer mundo con propiedades similares a la Tierra que, desde la perspectiva terrestre, transita una estrella parecida al Sol lo suficientemente cercana y brillante para estudios detallados de seguimiento.
¿Cuáles son las características del HD 137010 b?
Sin embargo, los investigadores advierten limitaciones importantes. La estrella HD 137010 es más fría y menos luminosa que el Sol, por lo que el planeta recibiría menos de un tercio de la energía que llega a la Tierra.
Esto podría traducirse en una temperatura superficial inferior a –68 °C, comparable o incluso menor que la de Marte.
El planeta aún es considerado un “candidato”, ya que el descubrimiento se basa en un único tránsito detectado: un evento de unas 10 horas en el que el planeta cruzó el disco estelar.
Para confirmar su existencia, los astrónomos necesitan observar tránsitos repetidos, algo difícil debido a su amplia órbita. La confirmación podría llegar mediante observaciones futuras de TESS o CHEOPS, o con la próxima generación de telescopios espaciales.
Modelos atmosféricos sugieren que, con una atmósfera rica en dióxido de carbono, HD 137010 b podría mantener condiciones templadas o incluso acuáticas, aunque las probabilidades siguen siendo inciertas.
APC