Los astronautas podrían llevar microbios vivos al polo sur de la Luna sin darse cuenta: NASA alerta

Un estudio encontró zonas donde microorganismos asociados con los humanos podrían permanecer vivos durante al menos un día terrestre.

NASA alerta por microbios humanos en el polo sur de la Luna | NASA
Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

Los astronautas podrían llegar a la Luna acompañados de pasajeros invisibles. Se trata de microorganismos que viven en la piel humana o en los ambientes de las naves espaciales y que, según un nuevo estudio de la NASA, podrían sobrevivir durante cierto tiempo en algunas zonas del polo sur lunar.

La investigación, publicada en Science Advances, plantea una preocupación para las futuras misiones: si estos microbios llegan a regiones que permanecen protegidas de la radiación, podrían complicar el análisis de materiales lunares que los científicos llevan años esperando estudiar.

La luna llena coincidirá con otro impresionante fenómeno astronómico | IA DISCOVER
Te recomendamos
NASA muestra el cráter que dejó en la Luna el impacto de los restos de un cohete de SpaceX

Una huella de astronauta podría ser suficiente

Los investigadores analizaron tres regiones cercanas al polo sur de la Luna: el borde del cráter Nobile, la Cresta de Conexión y el borde del cráter De Gerlache.

A partir de mapas de elevación y temperatura, además de modelos sobre la radiación que alcanza la superficie, calcularon dónde podrían existir condiciones capaces de mantener vivos a determinados microorganismos.

El resultado fue sorprendente: los llamados “nichos de supervivencia” pueden extenderse desde el fondo de un cráter de varios kilómetros hasta un espacio tan pequeño como la huella de una bota de astronauta.

La razón está en la particular iluminación del polo sur lunar. El Sol permanece muy bajo sobre el horizonte y las montañas, crestas de cráteres y otras irregularidades pueden bloquear sus rayos, creando zonas de sombra extremadamente frías y protegidas de la radiación.

Fotografía de la luna tomada desde el espacio. | Crédito: NASA.

Un hongo terrestre mostró una resistencia inesperada

Para el estudio se seleccionaron cinco microorganismos, entre bacterias y hongos, asociados con los humanos o con los ambientes de las naves espaciales.

Uno de ellos fue Aspergillus niger, un hongo que puede encontrarse en lugares comunes de la Tierra y que también ha sido detectado dentro de la Estación Espacial Internacional. Experimentos previos demostraron que puede sobrevivir incluso en el exterior de la estación.

En las simulaciones, Aspergillus niger fue el microorganismo más resistente a la radiación ultravioleta y pudo permanecer viable incluso en algunos lugares donde recibía cierta cantidad de luz solar.

El resultado sorprendió a Aaron Regberg, geomicrobiólogo de la NASA y coautor de la investigación, quien esperaba que estos microorganismos se hubieran secado bajo las condiciones lunares.

Los humanos no pueden esterilizarse como una nave robótica

Transportar microorganismos hasta la Luna es prácticamente inevitable en una misión tripulada. La NASA estima que una pequeña superficie de piel, del tamaño de la goma de un lápiz, puede albergar alrededor de un millón de bacterias.

Las naves robóticas pueden someterse antes del lanzamiento a procesos de esterilización a temperaturas superiores a los 204 grados Celsius para reducir la cantidad de organismos vivos que transportan. Evidentemente, ese procedimiento no puede aplicarse a los astronautas.

Por eso, el riesgo de contaminación adquiere una nueva dimensión cuando los humanos comienzan a explorar directamente otros mundos.

El peligro no es crear vida en la Luna

Hay una diferencia fundamental en los resultados del estudio: sobrevivir no significa reproducirse.

Para esta investigación, un microorganismo se considera superviviente si puede permanecer vivo durante al menos un día terrestre bajo determinadas condiciones. 

Los científicos no encontraron evidencia de que la Luna tenga los ingredientes necesarios para que estos organismos crezcan y se multipliquen, como agua líquida estable y temperaturas adecuadas.

La preocupación es otra: que los microbios terrestres permanezcan viables y terminen mezclándose con materiales que posteriormente serán analizados.

Esto podría dificultar la identificación de señales químicas relacionadas con la historia geológica de la Luna y, en un futuro, complicar la búsqueda de posibles rastros de vida en Marte.

La paradoja es difícil de ignorar: mientras los astronautas exploran otros mundos para buscar respuestas sobre la vida, podrían llevar consigo parte de la vida de la Tierra.

Con información de EFE / JCM

  • Javier Chávez M
  • javier.chavez@milenio.com
  • Editor de Milenio como parte de la Unidad de Tráfico. Mi pasión es la cultura pop y los temas que están en tendencia a nivel nacional e internacional de famosos, virales y científicos. Egresado de la UNAM por la FES Aragón, mi pasión por el periodismo me impulsa a llegar a cientos de personas con historias que contar.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite