México enfrenta emergencia por obesidad; 75% de adultos vive con exceso de peso

El problema se ha extendido incluso a comunidades rurales debido al consumo de bebidas azucaradas y ultraprocesados, generando ambientes obesogénicos generalizados.

Del riesgo al diagnóstico: la obesidad como enfermedad crónica en todas las edades. | Especial
Ciudad de México /

México llega al Día Mundial contra la Obesidad con uno de los panoramas más complejos en materia de salud pública ya que más del 75 por ciento de los adultos presenta sobrepeso u obesidad, así como el 40 por ciento de los adolescentes y el 36.6 por ciento de los escolares, informó la presidenta de la Academia Mexicana de Pediatría, Leticia Belmont.

La especialista advirtió que el exceso de peso ya no puede considerarse un problema aislado, sino un fenómeno generalizado que impacta en todos los grupos de edad y que está directamente relacionado con las principales causas de muerte en el país, como enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes.

“México atraviesa un grave problema en el tema de la obesidad. Estamos hablando de que 3 de cada 4 adultos viven con exceso de peso y esto ya también afecta a 4 de cada 10 adolescentes”.

Belmont subrayó que uno de los principales obstáculos es la percepción social.

“La población percibe a la obesidad como un factor de riesgo, pero no la identifica como una enfermedad, aun cuando está reconocida en la Clasificación Internacional de Enfermedades”.

Desde 2016, dijo, se ha impulsado el término “adiposidad” para enfatizar que se trata de una enfermedad crónica caracterizada por acumulación excesiva de tejido graso.

“No es solo un tema estético. Es una enfermedad crónica en la que se acumula tejido adiposo en mayor cantidad de la normal y eso genera inflamación crónica en todos los órganos y envejecimiento prematuro”.

Entre las complicaciones asociadas mencionó hígado graso, apnea obstructiva del sueño, alteraciones ortopédicas, síndrome de ovario poliquístico, pubertad precoz, hipertensión arterial, dislipidemia, estados prediabéticos y diabetes tipo 2, la cual “ya puede estar presente desde la adolescencia o incluso en la niñez”.

“Estamos viendo cada vez más casos de resistencia a la insulina, glucosa alterada en ayuno y hemoglobina glucosilada A1c entre 5.7 y 6.49 por ciento en población joven. Eso significa que las complicaciones empiezan mucho antes de lo que se pensaba”.

La presidenta de la Academia alertó que el problema se ha extendido a comunidades rurales, donde el acceso a bebidas azucaradas y productos ultraprocesados ha modificado la dieta tradicional.

“Los ambientes obesogénicos están prácticamente en todos lados. Incluso en comunidades rurales ya hay un consumo importante de refrescos y productos industrializados”.

A nivel global, Belmont señaló que, de no actuar con contundencia, para 2035 podrían existir 4 mil millones de personas con obesidad en el mundo y la prevalencia infantil podría duplicarse.

Ante este panorama, la Academia Mexicana de Pediatría y la Secretaría de Salud hicieron un llamado a la población a medir peso, estatura y circunferencia de cintura para calcular el índice de masa corporal.

En adultos, un índice de 25 a 29.9 indica sobrepeso y de 30 o más obesidad. En niños y adolescentes se utilizan percentiles por edad y sexo, del 85 al 94.9 corresponde a sobrepeso y 95 o más a obesidad.

Como referencia práctica, Belmont explicó que si la circunferencia de la cintura equivale a la mitad o más de la estatura, existe alto riesgo de complicaciones metabólicas. “Si la cintura mide la mitad o más de la talla, es muy probable que ya existan alteraciones como colesterol elevado, triglicéridos altos, glucosa alterada o incluso insulina elevada”.

La especialista insistió en que la atención no debe posponerse.

“Es un error pensar que hasta que se presente la enfermedad o una complicación se deben atender las personas; lo mejor es evitarlas o prevenirlas para asegurar una mejor calidad y esperanza de vida”, afirmó.

La Academia planteó cuatro ejes estratégicos de autocuidado: reducir el consumo de ultraprocesados y bebidas azucaradas, privilegiar alimentos naturales, respetar horarios de sueño con al menos 8 horas diarias, realizar actividad física con un mínimo de 9 mil pasos al día y atender la salud mental.

“El estrés libera cortisol, una hormona que no permite el buen trabajo de la insulina y favorece la acumulación de grasa. Incluso una dieta sana puede perder sus beneficios si la persona vive bajo estrés constante”.

Belmont llamó a abandonar estereotipos y descalificaciones. “Debemos dejar los estigmas. Estamos hablando de una enfermedad crónica que requiere atención integral y trabajo en equipo. Queremos niños libres y sanos, porque son nuestro futuro”.

LG

  • Blanca Valadez
  • Periodista formada en la UNAM. Con 33 años de oficio, impulsada por la curiosidad y la aventura. Ha captado la voz de ilustres como Octavio Paz y Carlos Fuentes. Hoy explora los enigmas del cuerpo y la mente en relatos que resuenan en prensa, TV, radio y web.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite