Lo que podrían parecer simples ingredientes para dar sabor a los alimentos en realidad contienen una gran cantidad de beneficios para la salud, pues mezclar miel con ajo puede resultar de gran ayuda para ti más que parecer un simple remedio casero.
Aunque sus sabores son totalmente opuestos, los dos contienen compuestos bioactivos que son capaces de aportar notables beneficios a tu organismo. En MILENIO te explicamos todo sobre estas propiedades y la preparación.
¿Cuáles son los beneficios del ajo?
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de México, el ajo es uno de los condimentos más comunes de la cocina mexicana, apreciado históricamente por sus propiedades curativas.
Entre sus principales beneficios comprobados se encuentran:
- Combatir la diabetes, regularizar los niveles de colesterol en la sangre y disminuir la tensión arterial
- Funciona como un potente antibiótico, antiséptico, purgante y regulador de la flora intestinal y de las glándulas endocrinas
- Al ser rico en antioxidantes, el ajo sostiene los mecanismos de defensa del cuerpo contra la oxidación, protegiendo las células y disminuyendo potencialmente el riesgo de padecer Alzheimer y demencia
- Al triturar o machacar el ajo fresco se libera alicina, su compuesto activo más potente, que ayuda al cuerpo a combatir virus y bacterias dañinas
Además de su uso alimentario, posee sorprendentes aplicaciones alternativas, como:
- Eliminar el hongo del pie de atleta mediante baños de agua caliente con ajo picado
- Repeler insectos al mezclarse con agua y jabón
- Servir como adhesivo natural para reparar pequeñas grietas en cristales
Beneficios y propiedades de a miel
La miel de abeja no es un simple endulzante natural, sino un complejo biológico compuesto por azúcares simples de rápida asimilación, aminoácidos, vitaminas (C, D, E y del complejo B) y minerales esenciales como hierro, zinc, calcio, fósforo, potasio, magnesio y cobre.
Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, sus propiedades más destacadas son:
- Ayuda a combatir infecciones, aliviar la tos y calmar la irritación de la garganta durante resfriados
- Su uso tópico favorece la cicatrización de quemaduras y heridas superficiales
- Hidrata y revitaliza los tejidos, por lo que se utiliza frecuentemente en cosmética
- Estimula la producción de melatonina y serotonina, hormonas que contribuyen a la relajación, la regulación del sueño, el dolor y el estado de ánimo
- Asimismo, ayuda a reducir los niveles de triglicéridos en la sangre
¿Para qué sirve mezclar miel con ajo?
Según explica el portal especializado en salud de origen estadunidense Healthline, la combinación de ajo y miel no solo potencia el sabor de diversas recetas, sino que maximiza sus propiedades medicinales.
Al unirse, ambos alimentos ofrecen un soporte inmunológico reforzado debido a la suma de sus compuestos antivirales y antibióticos.
De este modo, la mezcla ayuda a:
- Reducir la inflamación crónica en el cuerpo
- Protege las células del daño provocado por el estrés y la contaminación gracias a su alta densidad de antioxidantes
- contribuye a la salud cardiovascular al favorecer la relajación de los vasos sanguíneos y mejorar el flujo de la sangre
¿Cómo mezclarlos? Recetas
Existen diversas maneras sencillas de incorporar esta combinación en el hogar, ya sea como remedio o como parte de la alimentación diaria:
El ajo fermentado en miel consiste en colocar dientes de ajo enteros y pelados dentro de un frasco de vidrio previamente esterilizado, luego se vierte miel pura sobre los ajos hasta cubrirlos por completo, se sella y se deja reposar en un lugar fresco durante tres días.
Pasado ese tiempo, se debe abrir el frasco para liberar los gases acumulados y remover la mezcla. Si aparecen pequeñas burbujas, significa que ha comenzado el proceso de fermentación.
Se vuelve a sellar y se deja reposar de dos semanas a un mes antes de consumirse. Puede conservarse a temperatura ambiente hasta por un mes.
Si prefieres una comida deliciosa, el marinado de miel y ajo para carnes es ideal para dar sabor a pollos, pescados o vegetales.
Solo se mezcla ajo picado (o en polvo), miel, salsa de soya baja en sodio y aceite de oliva. Se sumergen los alimentos en esta preparación y se dejan reposar en el refrigerador durante al menos una hora antes de cocinar.
Pese a las múltiples propiedades que ya te explicamos, si buscas mejorar o cuidar tu salud, no dudes en consultar a los expertos, pues su ayuda siempre será la mejor recomendación.
YRH