'Un pico de glucosa no es malo, es una respuesta de que tu organismo funciona': nutrióloga aclara lo que realmente hay que tomar en cuenta cuando se dispara el azúcar

Los picos de glucosa no siempre indican diabetes. Una nutrióloga explica las diferencias con la insulina y sus rangos normales.

Los picos de glucosa y por qué no siempre indican diabetes | Especial
Ciudad de México /
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En un país en el que una de las principales causas de muerte es la diabetes, vigilar y controlar los niveles de azúcar resulta una tarea prioritaria. No obstante, antes de temerle a la elevación de la glucosa es necesario precisar algunos puntos para aprender a interpretar lo que requiere el organismo y no convertir cada medición en una alerta roja.

De acuerdo con la nutrióloga del Hospital Galenia y creadora de contenido Norma Patricia Montiel Rodríguez, un pico de glucosa no necesariamente es malo, pues el cuerpo opera de una forma mucho más compleja de la que se ve reflejada en los dispositivos que miden el azúcar en sangre.

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¿Cuáles son los rangos de glucosa?

Tener hiperglucemia significa que la cantidad de azúcar en la sangre está por encima de los valores normales. Esto ocurre con frecuencia cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o no la usa bien, lo que puede ser un signo de prediabetes, diabetes o simplemente de una alteración temporal.

Para la glucosa alta, las guías de la Asociación Estadounidense de Diabetes tienen parámetros de diagnóstico:

  • Menor a 100 mg/dL: Rangos normales.
  • De 100 a 125 mg/dL: Prediabetes.
  • Más de 125 mg/dL: Foco rojo de diabetes.


Sin embargo, antes de adelantar conclusiones a partir de los números, la nutrióloga explica: si una toma de sangre en ayuno indica 126 mg/dL, no implica automáticamente que la persona padece diabetes. Se deben analizar otros parámetros, como la hemoglobina glicada (que evalúa el promedio de glucosa de los últimos 3 meses) y la sintomatología del paciente.

En caso de que los niveles sean altos pero no se han registrado síntomas (como dolor de cabeza, mareos, ganas frecuentes de orinar) es necesario dar seguimiento.

“Hay que estar monitoreando tu sintomatología para saber si hay que hacer un diagnóstico puntual de diabetes o simplemente hay una fluctuación de glucosa por estrés, demasiado ejercicio o simplemente has cambiado tus hábitos”, comenta la especialista.

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¿Por qué hay picos de glucosa?

Los picos de glucosa se asocian automáticamente como una señal de alarma, sin embargo, son más comunes de lo que se cree ya que este tipo de combustible incrementa de forma natural después de la comida. Además, existen algunos alimentos que acentúan aún más los picos así como factores que modifican los niveles de azúcar en sangre como:

  1. El estrés
  2. Falta de sueño
  3. Dolor
  4. Enfermedades
  5. Cambios hormonales
“Tu cotidianidad va a influir en que la glucosa sea fluctuante ¿Esto qué quiere decir? Que en realidad un pico de glucosa no es malo, es una respuesta normal del organismo que está funcionando”, aclara la nutrióloga.

Lo verdaderamente importante al notar un pico de glucosa

Los picos no son el problema en sí, sino el contexto en el que se dan. Por ejemplo, existen situaciones acumulativas en el día a día: una persona estresada por la renta, el trabajo y encima, no le dio tiempo ni de preparar su almuerzo, no contará con los mejores resultados si le miden el azúcar.

“Todo eso llena una "canastita" de estrés y malos hábitos. Al llegar la noche o al realizarse un análisis, puede aparecer una curva alta de glucosa. Esto no significa que el pico se mantendrá así todo el tiempo, sino que hubo un contexto previo que lo detonó”, comenta Patricia.

Lo que en realidad hay que tomar en cuenta a partir de estos picos es:

  1. Si persisten a lo largo del tiempo.
  2. Qué tan rápido aumenta, baja o se estabiliza esa glucosa (si crece lentamente o si cae de golpe)
  3. Hasta qué nivel llega

El comportamiento es en donde radican las verdaderas pistas sobre el funcionamiento metabólico: si se están procesando bien ciertos alimentos, si hay demasiado estrés o falta de descanso. De ahí que la nutrióloga sostenga: la glucosa va a seguir variando por el mero hecho de que el organismo está activo, así que lo más sensato no es eliminar los picos por completo sino crear “un sistema capaz de responder y recuperar equilibrio”.

Insulina no es lo mismo que glucosa: el punto que hay que tener en claro

“Hay una confusión actual en redes sociales y en la cotidianidad de las personas que no se dedican a la salud sobre la diferencia entre un pico de glucosa y un pico de insulina”, comenta la nutrióloga.

Aunque ambos términos se relacionan, no son sinónimos: los picos de cada una se interpretan diferente.

“La glucosa es el sustrato, el combustible y la insulina es el regulador. Si la glucosa sube, entonces la insulina va a intervenir”, detalla. Esta es la razón por la que se miden y reflejan condiciones hermanadas pero distintas.

La insulina se evalúa tomando en cuenta factores como la herencia (las personas de origen mexicano por ejemplo, tienen un porcentaje más alto de riesgo) y hábitos de vida. A veces, cuando hay resistencia a esta hormona, ni siquiera se ve reflejado en sangre, por ello se aplica un estudio llamado índice HOMA.

LHM


  • Lizeth Hernández
  • Más que contar, me gusta escuchar historias. Egresada de la FCPyS, UNAM, escribo para interpretar a una ciudad que se devora a sí misma. Actualmente cubro temas de ciencia, salud y en ocasiones, relatos del pasado.

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