Píldora semanal mantiene la supresión del VIH en dos ensayos de fase 3

Dos estudios internacionales mostraron que un tratamiento oral semanal conservó la supresión del VIH con una eficacia comparable a la de los esquemas diarios.

La prevención del VIH busca reducir el número de nuevas infecciones | Archivo
Río de Janeiro, Brasil /
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Dos estudios internacionales de fase 3 demostraron que una tableta semanal de islatravir y lenacapavir mantuvo la supresión del VIH durante 48 semanas con una eficacia no inferior a la de los tratamientos orales diarios.

Los ensayos ISLEND-1 e ISLEND-2, identificados con los resúmenes científicos 12349 y 12363, incluyeron a mil 233 adultos con VIH-1 cuya carga viral ya se encontraba suprimida mediante tratamiento antirretroviral.

Kenneth Ngure, presidente electo de la Sociedad Internacional de Sida, IAS, y profesor asociado de Salud Global en la Universidad de Agricultura y Tecnología Jomo Kenyatta, explicó que los tratamientos de una tableta diaria han transformado la vida de millones de personas con VIH, pero persisten dificultades relacionadas con la adherencia.

“Los esquemas de una sola tableta diaria han transformado las perspectivas de millones de personas que viven con VIH, pero la fatiga de tomar una píldora todos los días y los desafíos de adherencia permanecen”, señaló en conferencia de prensa.

Los resultados serán presentados durante la 26 Conferencia Internacional sobre el Sida, AIDS 2026, que se realizará del 26 al 31 de julio en Río de Janeiro, Brasil.

La combinación estudiada contiene 2 miligramos de islatravir y 300 miligramos de lenacapavir y se administra en una sola tableta una vez por semana.

De ser autorizada, podría convertirse en el primer tratamiento oral completo semanal para personas con VIH y supresión viral.

“Muchas personas con VIH desean la libertad que ofrece una opción de acción prolongada. Sin embargo, los medicamentos inyectables tienen requisitos estrictos de programación”, explicó Ngure al presentar los resultados preliminares de ambos ensayos.

Píldora semanal mantiene el control del VIH con una sola dosis cada siete días

En ISLEND-1 participaron 607 personas: 304 cambiaron al tratamiento semanal y 303 continuaron diariamente con bictegravir, emtricitabina y tenofovir alafenamida.

En la semana 48, ningún participante del grupo semanal presentó una carga viral igual o superior a 50 copias por mililitro, frente a un caso, equivalente a 0.3 por ciento, en el grupo diario.

La supresión viral se mantuvo en 93.4 por ciento de quienes recibieron la tableta semanal y en 92.4 por ciento de quienes continuaron con el tratamiento diario.

Ngure destacó que ISLEND-1 encontró que la píldora semanal fue no inferior al tratamiento diario con bictegravir, emtricitabina y tenofovir alafenamida, no registró fracasos virológicos en la semana 48 y fue bien tolerada.

En ISLEND-2 participaron 626 adultos: 314 cambiaron a islatravir y lenacapavir semanal y 312 continuaron con sus tratamientos antirretrovirales habituales.

Una persona del grupo semanal, equivalente a 0.3 por ciento, presentó una carga viral igual o superior a 50 copias por mililitro, frente a cuatro participantes, 1.3 por ciento, del grupo diario.

La carga viral permaneció por debajo de 50 copias por mililitro en 95.2 por ciento de las personas que recibieron el esquema semanal y en 95.5 por ciento de quienes continuaron con su tratamiento diario.

Sobre este segundo ensayo, Ngure indicó que la píldora semanal también mostró eficacia y fue bien tolerada en comparación con distintos tratamientos antirretrovirales de uso habitual.

Los resultados cumplieron el criterio de no inferioridad, lo que significa que el tratamiento semanal no fue menos eficaz que los esquemas diarios para conservar la supresión del virus.

La combinación fue, en términos generales, bien tolerada y la frecuencia de eventos adversos fue semejante entre los grupos.

Ningún participante suspendió el tratamiento debido a una reducción de células CD4 o de linfocitos.

En cada estudio, una persona del grupo semanal abandonó el tratamiento después de adquirir hepatitis B. Ambos casos ocurrieron en participantes que no estaban vacunados contra esa infección.

“Las personas con VIH necesitan nuevas opciones de tratamiento que les ofrezcan flexibilidad, y una píldora semanal podría ampliar las alternativas disponibles para los adultos con supresión virológica”, destacó Ngure.

Los resultados disponibles no demuestran que la combinación cure el VIH ni que sea superior a los tratamientos diarios, sino que puede mantener el control viral con una sola toma semanal en personas que ya tenían el virus suprimido.

Adolescentes con VIH suprimido en sangre mantienen respuesta inmunológica en cerebro

Casi uno de cada cinco adolescentes con VIH adquirido durante el embarazo, el parto o la lactancia, tratados desde la infancia y con el virus suprimido en la sangre, mantuvo una respuesta de anticuerpos específicos contra el VIH en el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal.

El hallazgo no significa que el virus estuviera activo o reproduciéndose en el cerebro.

Tampoco demuestra daño neurológico, problemas de memoria o aprendizaje, ni la existencia de un reservorio viral activo en el sistema nervioso central.

Los resultados corresponden al estudio Plasma Viral Suppression Does Not Ensure CNS Immunological Quiescence in Early-Treated Adolescents with Perinatally Acquired HIV, identificado como resumen 12693.

La investigación evaluó a 79 adolescentes sudafricanos con VIH adquirido por transmisión perinatal y a 20 participantes sin VIH como grupo de comparación.

Los adolescentes con VIH tenían una mediana de edad de 17.1 años y habían recibido tratamiento antirretroviral durante una mediana de 16.5 años.

En total, 59 de los 79 participantes, equivalentes a 75 por ciento, tenían supresión viral en plasma.

Entre esos 59 adolescentes, 11 (19 por ciento, casi uno de cada cinco) presentaron un resultado positivo en una prueba Western blot realizada en líquido cefalorraquídeo.

Ese resultado indica la persistencia de anticuerpos específicos contra el VIH dentro del sistema nervioso central, aunque el virus estuviera suprimido en la sangre. No prueba, por sí mismo, que hubiera virus activo en el cerebro.

“Entre los adolescentes cuyo VIH estaba suprimido en la sangre, casi uno de cada cinco todavía mostró actividad inmunológica persistente y específica contra el VIH en el líquido cefalorraquídeo”, explicó Beatriz Grinsztejn, presidenta de la Sociedad Internacional de Sida y copresidenta internacional de AIDS 2026, en la conferencia de prensa previa al encuentro.

Los investigadores también encontraron que los adolescentes con este resultado positivo tenían antecedentes más prolongados de interrupciones del tratamiento y una menor duración acumulada de la terapia antirretroviral.

Sin embargo, el diseño del estudio no permite afirmar que esas interrupciones hayan causado la respuesta inmunológica detectada.

EA

  • Blanca Valadez
  • Periodista formada en la UNAM. Con 33 años de oficio, impulsada por la curiosidad y la aventura. Ha captado la voz de ilustres como Octavio Paz y Carlos Fuentes. Hoy explora los enigmas del cuerpo y la mente en relatos que resuenan en prensa, TV, radio y web.

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