Estrés, depresión y ansiedad impactan la piel: especialistas explican la psicodermatología

Los médicos advierten que algunas conductas compulsivas, como son el arrancarse el cabello, morderse las uñas, rascarse o pellizcarse hasta lesionarse, pueden tener un componente emocional.

Los pacientes con fuerte depresión pueden experimentar con mayor intensidad molestias como la comezón | Jorge López
Monterrey, Nuevo León /
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El estrés, el duelo, la ansiedad y la depresión pueden manifestarse físicamente y afectar la piel, desde intensificar la comezón y el dolor hasta generar conductas repetitivas que terminan provocando lesiones.

Los especialistas José Alfonso Ontiveros y Julio Salas explicaron en “Tu Médico en Telediario” que esta relación forma parte de la psicodermatología, disciplina que estudia la interacción entre los factores emocionales y las enfermedades de la piel.

Ontiveros, psiquiatra, señala que la conexión tiene incluso un origen biológico, pues el tejido neural y la dermis provienen de un mismo grupo de células durante la formación del embrión.

“Hay una interconexión entre la piel y el cerebro, tanto el sistema nervioso central como el periférico, y problemas de la piel se manifiestan mentalmente y viceversa”, explica.

Por su parte, el dermatólogo Julio Salas indica que situaciones como un duelo, un accidente o un conflicto emocional de gran intensidad pueden generar manifestaciones visibles en la piel o modificar la manera en que una persona percibe sus síntomas.

“La unión de la mente con la piel es tan directa que hay gente que cuando tiene un cuadro de estrés agudo, la piel es la primera que te puede gritar síntomas y signos”, comenta.
Las alteraciones emocionales detonan y agravan padecimientos cutáneos | Jorge López

Entre las conductas relacionadas con estos problemas se encuentra la onicofagia, que consiste en morderse las uñas, así como la tricotilomanía, que lleva a algunas personas a arrancarse el cabello.

En tanto que el doctor Ontiveros explica que estas conductas pueden presentarse desde edades tempranas y estar vinculadas con estrés o estados depresivos. También existen pacientes que se pellizcan o rascan de manera constante hasta ocasionarse lesiones.

En algunos casos, agrega, el comportamiento puede tener características obsesivo-compulsivas y requerir un tratamiento que incluya terapia cognitivo-conductual y, cuando el especialista lo considere necesario, medicamentos.

Pero existen manifestaciones más complejas, señala Salas, como es la de pacientes convencidos de que tienen insectos o parásitos dentro del cuerpo pese a que no exista evidencia médica de una infestación.

Estas personas pueden acudir a consulta con restos de piel, cabello u otros materiales que consideran una prueba de la presencia de los supuestos parásitos.

El especialista explica que la convicción puede ser tan fuerte que incluso involucra a los familiares, quienes terminan compartiendo la preocupación del paciente.

Por tratarse de una alteración relacionada con la percepción y la salud mental, estos casos requieren una valoración especializada, además de descartar primero cualquier causa médica que pudiera explicar los síntomas.

La relación también puede presentarse en personas que ya tienen una enfermedad dermatológica y el doctor Ontiveros explica que los periodos de estrés pueden aumentar el prurito, término médico utilizado para referirse a la comezón.

“Hay una exacerbación cuando hay problemas emocionales por un mecanismo fisiológico que tiene que ver con el cortisol y factores inflamatorios”, señala.
El doctor José Alfonso Ontiveros en “Tu Médico en Telediario” | Roberto Alanís

El especialista añade que los pacientes con depresión importante pueden experimentar con mayor intensidad molestias como la comezón e incluso el dolor.

Por ello, una enfermedad de la piel que aparentemente se mantiene bajo control puede convertirse en una fuente mayor de malestar durante una etapa emocional complicada.

Ambos especialistas coinciden en que identificar la relación entre los síntomas físicos y el estado emocional permite ofrecer un tratamiento más completo.

La atención puede requerir la participación de dermatólogos y profesionales de la salud mental, dependiendo de las características de cada paciente. En algunos casos pueden utilizarse terapias psicológicas y medicamentos para atender condiciones como la depresión o los trastornos obsesivo-compulsivos.

La recomendación es no ignorar conductas persistentes como arrancarse el cabello, morderse constantemente las uñas, rascarse hasta lesionarse o experimentar molestias que aumentan durante periodos de estrés.

Atender estas señales a tiempo puede evitar que las lesiones empeoren y, al mismo tiempo, permitir que se identifique y trate el problema emocional que pudiera estar contribuyendo al padecimiento.

mrg

  • Pedro Delgado
  • Reportero con nueve años de experiencia en medios de comunicación. Soy parte de la familia Multimedios donde cubro causas sociales y hechos históricos de Nuevo León. Desde hace seis años hago lo propio en el ámbito docente.

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