¿Y si lo que necesitas para descansar no es silencio absoluto? A mitad de la noche y después de un largo día, puede que una de las mejores opciones sea escuchar, no un podcast, ni tu lista de reproducción favorita, sino una ilusión neurológica a través de tus audífonos.
Los ritmos binaurales han ganado popularidad en los últimos años con la promesa de mejorar la concentración y facilitar el descanso. El fenómeno pasó inadvertido durante varias décadas, pero hoy impulsa canales de YouTube con más de un millón de suscriptores y cuentas en Spotify que superan los 124 000 oyentes mensuales, pero ¿Qué es lo que realmente dice la ciencia respecto a su uso?
¿Qué son los ritmos binaurales?
Los ritmos binaurales no son sonidos sino fenómenos auditivos que se producen al escuchar dos frecuencias diferentes a la vez (presentadas por separado en cada oído), como explican investigadores del Departamento de Psicología en la Universidad de Duisburg-Essen, Essen, Alemania.
En su estudio, publicado en PLOS One, el grupo describe que cuando las personas escuchan dos señales acústicas de frecuencias ligeramente diferentes divididas en cada oído surge la percepción de un tercer tono que “aparece” entre la cabeza y los oídos.
Por ejemplo, alguien puede escuchar una frecuencia de 300 hercios (Hz) en el oído derecho mientras su oído izquierdo recibe las ondas producidas por una frecuencia de 310 Hz. Al final, el cerebro sincronizará gradualmente la diferencia entre ambas y en vez de percibir dos tonos notará tres.
Se cree que sus efectos en el cuerpo dependen de la frecuencia: los estudios han registrado diferentes tipos de comportamiento en las ondas cerebrales a partir de los hercios a los que los participantes han sido expuestos.
Las frecuencias parecen estar relacionadas con diferentes efectos:
- 1 Patrón gamma: Agunas personas que escuchan ritmos binaurales en frecuencias gamma de 40 Hz experimentaron una mejora en la memoria, cognición e incluso estado de ánimo (van de los 30 a los 50 hz)
- 2 Patrón beta: Oscilan entre 13 Hz y 30 Hz. Se les relaciona con mejor memoria y precisión.
- 3 Patrón alfa: Las investigaciones las asocian con la relajación y la creatividad en algunos oyentes (oscila entre 8 Hz y 13 Hz)
- 4 Patrón Theta: Van de los 4 a los 8 Hz. La evidencia demuestra que escuchar ritmos binaurales a una frecuencia de 6Hz puede inducir un estado meditativo
- 5 Patrón delta: Tienen frecuencias menores a 4 Hz y ayudan al descanso. Los científicos consideran que es posible que produzcan sueños, aunque aún se requieren más investigaciones.
¿Para qué sirven los ritmos binaurales?
Los juegos que provoca la mente parecen tener un efecto directo en la actividad cerebral. Existe evidencia de que su uso:
- Reduce la ansiedad
- Aumenta el enfoque y la concentración
- Disminuye el estrés
- Aumenta la relajación
- Fomenta estados de ánimo positivos
- Promueve la creatividad
- Ayuda a controlar el dolor
“Desde una perspectiva neurofisiológica, la música y el ritmo están profundamente entrelazados con la capacidad humana para la emoción y la regulación”, explica el neuropsiquiatra Hesham Yousry Elnazer en un reporte publicado en Cambridge University Press.
El profesor clínico titular en la Facultad de Medicina de Brighton y Sussex, Reino Unido, analizó los resultados de una década de estudios enfocados en la musicoterapia, los ritmos binaurales y el arrastre audiovisual.
Concluyó que los fenómenos auditivos pueden actuar como una herramienta para regular el estrés en adultos jóvenes de 19 a 24 años.
Estudios preliminares también proponen que estos ritmos mejoran el sueño: se encontró que una frecuencia de 3 Hz podía prolongar las fases profundas de descanso; a la par, un equipo de futbolistas informó sentir menos somnolencia y mayor facilidad para despertar después de recurrir a esta técnica.
Los beneficios se extienden a otros ámbitos. Por ejemplo, 25 estudiantes de primer año de psicología fueron puestos a prueba por medio de un reto visual conocido como tarea Flanker.
Los investigadores a cargo del estudio esperaban que el uso de los ritmos binaurales ayudase a mejorar sus resultados y que además, esto se vería reflejado en un aumento de ondas cerebrales asociada a la alta concentración.
Curiosamente, el grupo se encontró con resultados contradictorios: el uso de este tipo de ritmos sí ayudó a los participantes a cometer menos errores, sin embargo, esto no se vio reflejado en el comportamiento de las ondas cerebrales, es decir, no se sincronizaron con el ritmo.
Por ello, los autores propusieron una teoría alternativa: los tonos binaurales podrían estar activando un sistema químico en el cerebro, específicamente aumentando los niveles de norepinefrina (una sustancia ligada a la alerta y el enfoque).
Un estudio pequeño publicado en 2024 detalla que los pulsos con una frecuencia de 6Hz estimulan la producción de ondas cerebrales theta, las cuales están directamente asociadas con el estado de meditación, la concentración profunda y la atención.
Los autores, entre ellos dos miembros del Laboratorio de Interfaz Cerebro-Computadora de la Universidad Mahidol, Tailandia, concluyeron que los cambios varían según el tiempo que el cerebro está expuesto a ellos.
Al escuchar el sonido por primera vez el cerebro parece responder mejor y con más atención a los estímulos del oído. Después de dos semanas de uso diario los efectos se potenciaron. Los mejores resultados se mostraron después de cuatro semanas, según detallaron los científicos en la investigación publicada en Nature.
De acuerdo con el análisis, los participantes no solo mostraron mayor atención sino que además procesaron la información y activaron la memoria con mayor rapidez.
En cuanto a efectos adversos por el uso de este tipo de ritmos, existen registro escasos; en algunos casos las personas experimentan irritabilidad o frustración pero, en general, mientras no sobrepasen el límite de volumen seguro (85 decibelios), son seguros. Para poder escucharlos bastan unos audífonos y seleccionar de entre la gran variedad de pistas disponibles en internet.
Si bien por ahora los científicos siguen tratando de comprobar cuán efectivos son, las primeras pistas apuntan a que tanto la salud física como mental se pueden proteger a través de los oídos.
LHM