¿La salmonela se contagia de una persona a otra? Qué tomar en cuenta a partir del brote reportado en el Hospital General

A raíz del brote en el Hospital General de México, el Dr. Mauricio Rodríguez, vocero del Programa de Riesgos Epidemiológicos de la UNAM, comparte cómo se contagia la salmonela y las medidas clave de higiene.

¿La salmonela se contagia de persona a persona? Experto responde | Milenio Digital
Ciudad de México /
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La historia de Mary Mallon es como pocas en el mundo: la cocinera vivió un cuarto de siglo en cuarentena luego de que se le acusara de haber infectado a cincuenta personas con salmonella typhi, bacteria responsable de fiebre tifoidea.

Su historia cuyo escenario fue el Estados Unidos de principios de los 1900, conecta con un tiempo y país diferente de forma indirecta. El agente infeccioso forma parte del género Salmonella, grupo responsable de un brote de gastroenteritis infecciosa aguda en 135 médicos residentes y de alta especialidad del Hospital General de México.

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En general, todo apunta a que ambas historias se habrían prevenido con algunas medidas básicas, como señala el Dr. Mauricio Rodríguez, profesor de la Facultad de Medicina y vocero del Programa de Riesgos Epidemiológicos de la UNAM.

¿La salmonella se transmite de persona a persona?

La salmonelosis es una infección intestinal causada por bacterias del género Salmonella que puede derivar en distintos cuadros clínicos; desde una diarrea común hasta enfermedades febriles severas como la fiebre tifoidea.

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), las fuentes de contagio más frecuentes son:

  • Huevos de gallina crudos o poco cocidos: la bacteria se introduce antes de que la cáscara se solidifique en el ave.
  • Carne cruda de res, de ave y de mariscos: infección dentro del tejido muscular o contaminación cruzada durante el eviscerado en plantas de procesamiento.
  • Vegetales crudos y frutas: riego de cultivos con aguas servidas o negras contaminadas con heces.
  • Productos lácteos no pasteurizados: la leche y los productos lácteos no pasteurizados pueden estar contaminados por salmonella.

Es común que los casos se den debido a contaminación cruzada o el contacto con animales infectados. Los CDC detallan que estas bacterias también pueden transmitirse de una persona con diarrea a otra a través de las manos sin lavar o del contacto sexual, pero suelen ser poco comunes.

En este sentido, y como explica el Dr. Rodríguez, los casos como los de Mary Mallon son aún más raros.

La mujer a la que las autoridades sanitarias confinaron en dos ocasiones en la isla North Brother en Nueva York,  llegó a Estados Unidos huyendo de la hambruna que asolaba Irlanda. 

En 1900 consiguió un puesto de cocinera en un barrio rico de Nueva York. Ese mismo año se reportó el primer brote de fiebre tifoidea asociado con su nombre: a las dos semanas de haber empezado a trabajar, los ocho miembros de la familia para la que cocinaba enfermaron.

Su historia estuvo llena de giros y reveses. Trabajó para siete familias e incluso, aún después de que se le prohibiera cocinar debido a los brotes a los que se le relacionó, cambio su apellido para pacer desapercibida y conseguir un puesto en las cocinas del Sloane Maternity Hospital de Manhattan.  

Ella nunca presentó síntomas, por lo que su caso despertó curiosidad entre la comunidad científica de la época. Fue así como nació un estudio clásico de epidemiología, mismo que permitió describir el fenómeno de los portadores asintomáticos.


“Es algo muy poco frecuente. Ocurre cuando la infección se vuelve crónica y la bacteria permanece dentro del cuerpo de la persona durante más tiempo. El individuo no necesariamente se siente enfermo, pero excreta la bacteria en sus heces de manera constante o intermitente, convirtiéndose en un portador que la transmite de forma inadvertida”, explica el Dr. Mauricio a MILENIO.

Al respecto, el doctor destaca: en esa época había condiciones de higiene muy deficientes, no había agua potable en las casas y la preparación de los alimentos era totalmente distinta a la de hoy. De hecho, se cree que la mujer contaminaba los alimentos de forma constante debido tanto a su papel como portadora crónica como a la falta de higiene adecuada.

Como este, existieron otros casos documentados posteriormente, como el del transportista Tony Labella que causó dos brotes, contagiando a más de cien personas y provocando al menos cinco muertes en 1922.

¿Este riesgo de los portadores crónicos sigue siendo común hoy en día?

Actualmente los riesgos deberían ser menores a los que se presentaban hace más de 100 años, debido a que existen protocolos básicos e indispensables de higiene en las cocinas, como sostiene el Dr. Mauricio. Los más básicos y esenciales son el lavado correcto de manos y el acceso a agua potable.

“Con las medidas básicas de higiene sería suficiente para que no hubiera contaminación de alimentos ni de agua, incluso si la persona fuera portadora”, detalla.

Y es que, si bien se trata de bacterias comunes que siguen ocasionando brotes constantes (como el reportado en el Hospital General a principios del mes de septiembre en México) a diferencia de otros agentes infecciosos, se destruye con facilidad. Las mejores formas para deshacerse de ellas no requieren de mucha ciencia:

  • Cocción completa de los alimentos
  • Lavado de manos con agua y jabón
  • Uso de desinfectantes comunes de cocina

El médico sostiene que los casos reportados en la última semana no implican riesgo para los pacientes, pues es improbable que las infecciones se extiendan fuera del grupo afectado que ingirió alimentos contaminados. No obstante, sí nos obliga a repensar lo que hacemos con la higiene de los alimentos, desde los que se consumen en la calle, hasta los que se brindan en los comedores institucionales.

LHM 

  • Lizeth Hernández
  • Más que contar, me gusta escuchar historias. Egresada de la FCPyS, UNAM, escribo para interpretar a una ciudad que se devora a sí misma. Actualmente cubro temas de ciencia, salud y en ocasiones, relatos del pasado.

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