La Copa Mundial de la FIFA 1958 celebrada en Suecia no solo marcó el debut y consagración de Pelé, sino también del dentista Mario Trigo, pionero en odontología deportiva. Su marca: 118 dientes extraídos de 33 jugadores diferentes.
El Mundial, que duró casi todo el mes de junio, se convirtió en su consultorio: estudiando los partidos, notó que los atletas que más tardaron en ser diagnosticados, tratados y recuperados de sus conmociones cerebrales eran los mismos que sufrían infecciones dentales .
El caso da cuenta de cómo desde hace años quedó claro el vínculo que existe entre la salud bucal y la del resto del cuerpo. A pesar de ello, sigue siendo subestimado, lo que puede estar afectando la salud de forma insospechada.
El secreto de Lamont Marcel para convertirse en sucesor de Usain Bolt: una intervención dental
En 2020 Lamont Marcell Jacobs se convirtió en el sucesor del hombre más rápido del mundo, Usain Bolt: obtuvo el oro olímpico en Tokio al correr 100 metros planos en 9.80 segundos.
Lo que no todos saben es que la notable mejora del corredor en parte estuvo vinculada a su salud bucal: en una entrevista para el medio italiano La Gazzetta dello Sport, Paolo Camossi, entrenador del medallista olímpico, confirmó que le habían extraído la muela del juicio para que pudiera correr mejor.
“Hemos notado que la pierna derecha no se mueve tan rápido como la izquierda; así hemos mejorado su postura”, declaró.
Según lo explicado por el equipo, una pequeña variación oclusal ocasionada por el diente estaba afectando el equilibrio muscular.
Al respecto, Alan Trejo, cirujano dentista egresado por la UNAM y especialista en prótesis bucal e implantología por la Universidad Latinoamericana, destaca que casi nadie muerde bien por naturaleza, lo que en ocasiones puede obligar al cuerpo a compensar este desequilibrio, derivando en bruxismo: una afección en la que la persona rechina, aprieta o cruje los dientes.
Muchos casos de bruxismo son leves y pueden no requerir tratamiento; sin embargo, cuando es grave, puede provocar daños, dolor o cansancio en la mandíbula y dolor de cabeza.
Durante una entrevista con MILENIO, el especialista de Dental Ulloa añadió que este tipo de afección también puede favorecer la pérdida de los topes bucales naturales: los colmillos. El desgaste en estos dientes impide que la mandíbula encaje; al no haber una mordida estable, la articulación que une la mandíbula con el cráneo sufre alteraciones, impactando incluso en las cervicales.
Además, cuando los dientes chocan mal o con demasiada fuerza, sufren un trauma físico, lo que afecta los tejidos blandos: la encía se retrae y con el tiempo deja expuestas las raíces de las piezas dentales.
De ahí la importancia de los protectores bucales, especialmente para quienes practican deportes de contacto como artes marciales mixtas, box, judo, futbol americano o kickboxing.
“A veces llegan ya a tener una consulta buscando odontólogos que especialicen su práctica en desarrollar protectores bucales para pacientes que bruxan o aprietan demasiado los dientes por el estrés que pueden llegar a tener esta zona por el deporte”, agrega.
Podría pensarse que las consecuencias graves de este problema toman su tiempo, pero el especialista alerta: no necesariamente.
"Se cree que para tener un desgaste fuerte en cualquiera de nuestros dientes se necesita un periodo de tiempo largo. Sin embargo, hay desgastes que son crónicos, es decir, que se van haciendo desde el momento que erupciona el diente, y también hay procesos agudos, es decir, que en menos de 18 meses se generan desgastes”.
¿Cómo afecta la salud bucal a nuestra condición física?
Por ello, detrás de una gran jugada, campeonato o pelea probablemente hay, además de entrenamiento y disciplina, una gran salud dental.
Un artículo de revisión publicado en el International Journal of Preventive and Clinical Dental Research reportó una correlación entre las enfermedades dentales y orales con la condición física, el equilibrio corporal, la función cardiorrespiratoria y la función cognitiva.
Diferentes investigaciones también han documentado que las enfermedades bucodentales comunes pueden tener efectos perjudiciales para el atletismo y crear desafíos fisiológicos adversos.
Entre ellas destacan las caries, enfermedades periodontales, erosión dental, maloclusión, trastornos de la articulación temporomandibular que se pueden ver agravados por el estrés, problemas de inmunosupresión, mala nutrición y las lesiones.
Por ejemplo, un estudio dirigido por el Instituto Dental del University College London que contó con la participación de 352 atletas descubrió que 49% de ellos tenía caries sin tratar, mientras que el 32% vio afectados tanto su rendimiento como su entrenamiento debido a su salud bucal.
Alan Trejo, destaca que, en algunos casos, algunos deportes pueden incentivar algunos problemas en el área.
“La mayoría de los pacientes que realizan fisicoculturismo, levantamiento de pesas o actividad física de este estilo, llega a tener una tendencia para un desgaste del esmalte en un porcentaje mayor a comparación de una persona que no realice alguna actividad física”, comentó durante la entrevista.
La boca y la salud en general
Independientemente de si se trata de un deportista de alto rendimiento o de un sedentario empedernido, el cuidado de la boca es crucial. No tener una buena higiene bucal aumenta los riesgos de desarrollar caries, fracturas dentales o algunas diseminaciones bacterianas.
“Una buena salud bucal está relacionada con una buena salud en sus sistemas, tanto digestivo, intestinal, nervioso, músculo esquelético; vaya, hay toda una correlación de la salud corporal”, insiste el odontólogo.
Al respecto, entre las recomendaciones más efectivas para la higiene bucal, según Cleveland Clinic, están:
- Cepillado de dientes dos veces al día
- Uso de hilo dental una vez al día
- El enjuague bucal puede ser un aliado para complementar la rutina
- Visitar al dentista dos veces al año
- Mantener controladas las enfermedades, ya que pueden influir en el cuidado dental
LHM