Tu casa también puede afectar tu salud mental: desde la iluminación hasta el desorden

Expertos de la UEES y Harvard advierten que, ante el auge del trabajo remoto, adaptar los espacios domésticos con ayuda del diseño de interiores es una necesidad médica.

No es solo estética: la arquitectura de tu casa impacta directamente en tu salud mental. | Foto: Especial
Angela Molina
Ciudad de México /

Pasamos tanto tiempo dentro de casa que muchas veces dejamos de notar cómo nos hace sentir. Pero la iluminación, el orden, la ventilación e incluso la distribución de los muebles pueden influir directamente en el estrés, la concentración y el estado de ánimo, especialmente ahora que millones de personas hacen home office o pasan más horas en espacios reducidos.

“La distribución de los espacios, la iluminación e incluso el nivel de orden pueden generar tranquilidad o, por el contrario, provocar estrés”, explicó Walter Quezada, coordinador de carrera de la Universidad Espíritu Santo (UEES), en entrevista con MILENIO.
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El especialista señala que factores aparentemente simples, como la falta de iluminación natural o el desorden visual, pueden convertirse en detonantes silenciosos de agotamiento emocional. 

“A veces no lo percibimos de inmediato, pero luego, pasado el tiempo, pueden generarnos fatiga, dificultad para concentrarnos e incluso puede estar impactando en la productividad y hasta en la calidad de vida”, aseguró.

La relación entre los espacios y la salud mental no es solo una percepción subjetiva. Investigaciones de la Escuela de Salud Pública de Harvard han encontrado que la mala calidad del aire en interiores puede incrementar síntomas depresivos y afectar funciones cognitivas, mientras que distintos estudios sobre arquitectura y bienestar han documentado que la iluminación natural, la ventilación y el ruido influyen en el estrés y la capacidad de concentración.

El impacto del 'home office'

La pandemia cambió radicalmente la forma en que las personas habitan sus hogares. Salas, cocinas y recámaras se transformaron en oficinas improvisadas, muchas veces sin condiciones adecuadas para trabajar o descansar.

Para Quezada, ese período marcó “un tiempo de inflexión” que hizo más evidente la necesidad de adaptar los espacios domésticos. “Se dio una mayor importancia a los entornos del hogar justamente como un impacto dentro de la salud mental”, afirmó.

En ese contexto, el especialista considera clave crear ambientes multifuncionales, especialmente en ciudades como la Ciudad de México, donde predominan departamentos pequeños. 

“Buscamos que sean hogares o espacios multifuncionales, es decir, que en un hogar ocurra la oficina, que también se convierta en un lugar de descanso y también un lugar social”, explicó.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido además que las condiciones de vivienda pueden influir en la salud física y emocional, particularmente en contextos de hacinamiento, poca ventilación o falta de acceso a luz natural.

Muchas veces, no contamos con condiciones adecuadas para trabajar o descansar en nuestra casa. | Foto: Angela Molina

¿Por qué un espacio oscuro o desordenado sí afecta?

Aunque muchas personas reorganizan muebles o redecoran su casa por estética, Quezada considera que detrás de esas decisiones existe una búsqueda inconsciente de bienestar.

“El hecho de experimentar los cambios que ocurren dentro de un entorno genera un impacto positivo en las acciones, en las actitudes y en el estado anímico de la persona”, comentó.

La explicación también tiene sustento psicológico. La revista especializada Psychology Today señala que el desorden genera una especie de “ruido visual” que obliga al cerebro a trabajar más para filtrar información y mantener la atención, lo que puede traducirse en cansancio mental, estrés e irritabilidad.

La iluminación también juega un papel importante. “Imaginémonos que una habitación un poco sombría o con luz tenue nos va a generar una sensación diferente, quizá un poco más pesimista”, ejemplificó Quezada.

El desorden genera una especie de “ruido visual” que genera estrés al trabajar desde casa. | Foto: Angela Molina

Espacios pequeños, pero funcionales

Aunque no todas las personas pueden remodelar su vivienda, el especialista asegura que sí es posible mejorar el entorno con cambios accesibles. La clave, dice, está en priorizar espacios funcionales, ordenados y con buena ventilación.

“Una correcta ubicación o al menos jugar con un tiempo en la ubicación de los muebles va a ayudarnos a generar un respiro y también nos va a orientar a tener un buen efecto en la salud mental”, señaló.

Para el académico, el diseño interior ya no debería verse solo como un tema decorativo, sino como una herramienta que impacta directamente en el bienestar cotidiano. 

“No solo convierten espacios funcionales, sino también espacios seguros y esa sensación de bienestar personal al momento de desarrollar las actividades”, concluyó.
El diseño de interiores puede ser una herramienta que impacta directamente en el bienestar cotidiano. | Foto: Especial
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AH

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