Sector Salud pide regular cigarros electrónicos

Institutos Nacionales de Salud, hospitales federales y la Comisión Nacional contra las Adicciones señalaron que no se ha establecido el daño de los vaporizadores, por lo que urgió a regularizarlos como prodcutos de tabaco.
Los vaporizadores y productos similares serán regulados como tabacos en México (Especial)

Blanca Valadez

Los Institutos Nacionales de Salud, hospitales federales y la Comisión Nacional contra las Adicciones informaron que el administrador de nicotina denominado IQOS, que calienta tabaco sin quemarlo, deberá regularse en México como cualquier producto de tabaco, con advertencias sanitarias de texto y gráficas en todos los empaques del producto que hagan referencia de que son tóxico y dañinos para la salud.

Luego de que la Agencia Federal de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) aprobara el sistema IQOS como un “producto de riesgo reducido”, en México los especialistas se opondrán a que este dispositivo, como otros que utilizan líquidos con o sin nicotina y saborizantes variados, se vendan como tabacos y se les aplique toda la legislación de restricción implementada en el país.

Por lo tanto, en caso de que IQOS y otros productos similares, como vaporizadores, entren al país deberán tener advertencias en el 60 por ciento de la superficie; prohibición de patrocinio; publicidad limitada y restringida; impuestos especiales y restricciones de consumo en los espacios 100 por ciento libres de humo de tabaco, cumplimiento estricto de la prohibición de venta a menores de edad.

Las autoridades sanitarias señalaron que los sistemas electrónicos de administración de nicotinas (SEAN) que buscan la comercialización en nuestro país "son sistemas que funcionan con baterías y están diseñados para proporcionar a las personas que los utilizan nicotina, saborizantes y otras sustancias químicas en forma de vapor o aerosol en vez de humo.

"Hay tres componentes básicos que conforman el cigarro electrónico, independientemente del tipo o marca: una batería, un cartucho para el líquido (denominada e-líquido compuesta principalmente de propilenglicol, glicerina, polietilenglicol y nicotina, así como diferentes saborizantes y otros químicos) y una cámara de vaporización con un elemento de calentamiento activado mediante inhalación. Han tenido una venta amplia en nuestro país, a pesar de que su venta es ilegal”, añadieron.

Las autoridades sanitarias subrayaron que se carece de información científica independiente y suficiente para documentar la efectividad de estos dispositivos para dejar de fumar. No son dispositivos estandarizados y de grado médico, que puedan recomendarse a los fumadores.

"No se ha demostrado la seguridad de los SEAN a corto plazo y menos a largo plazo. Los líquidos utilizados con concentraciones altas de nicotina han producido envenenamientos en niños y menores y se han documentado accidentes por las baterías utilizadas para calentar", de acuerdo con la Secretaría de Salud.

Tampoco se ha documentado la seguridad para los no fumadores o consumidores expuestos a los vapores o aerosoles. "La exposición pasiva, se ocupan un porcentaje significativo de los receptores de nicotina, que se emiten tóxicos y cardinógenos por los SEAN y que los efectos adversos por el tabaquismo pasivo, fueron documentados décadas después a las de los fumadores directos".

La mayor parte de los usuarios de los SEAN nunca han fumado, pero experimentan, se vuelven usuarios y adictos a la nicotina; además, señaló que tampoco ayudan a dejar de fumar.

"El uso de los SEAN mantiene la conducta de fumar y da un falso sentido de seguridad" por ello "los cigarrillos electrónicos, y los dispositivos que calientan tabaco (como el IQOS) deben regularse como cualquier producto del tabaco" y considerar que sigue siendo la principal causa de muerte 100 por ciento prevenible y evitable en todo el mundo.
"Ninguno de estos nuevos productos, presenta mejores resultados que los que actualmente existen en los servicios profesionales de cesación: farmacoterapia y terapia de reemplazo (parches de nicotina), y por otro lado, presenta riesgos a los que nunca han fumado, y amenaza con diluir y reducir los innegables avances que se han logrado a lo largo de décadas de lucha contra la industria del tabaco y como lo señala el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS, intereses irreconciliables entre los que promueve la industria y los que buscamos las instituciones de salud".

RLO

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