Subir escaleras suele verse como una simple alternativa al elevador, pero la evidencia científica indica que este pequeño esfuerzo diario puede tener un impacto importante en la salud.
Diversos estudios han encontrado que incorporar este hábito a la rutina se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares e incluso con una mayor esperanza de vida.
Lo mejor es que no requiere equipo especial, una membresía de gimnasio ni dedicar horas al ejercicio. Para muchas personas, basta con cambiar un hábito cotidiano para empezar a sumar minutos de actividad física.
¿Qué beneficios tiene subir escaleras todos los días?
Uno de los estudios más importantes sobre este tema fue presentado durante el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología. Los investigadores analizaron información de más de 480 mil personas incluida en nueve estudios y descubrieron que quienes acostumbraban subir escaleras tenían un 24 % menos riesgo de morir por cualquier causa y un 39 % menos riesgo de fallecer por enfermedades cardiovasculares.
El análisis también encontró una menor probabilidad de sufrir infartos, insuficiencia cardiaca y accidentes cerebrovasculares.
Tras presentar los resultados, la Sociedad Europea de Cardiología explicó que elegir las escaleras en lugar del elevador, siempre que sea posible, es una forma sencilla de incorporar actividad física al día y favorecer la salud del corazón.
Pero los beneficios no terminan ahí. Subir escaleras también es considerado un ejercicio de intensidad moderada a vigorosa porque aumenta rápidamente la frecuencia cardiaca y pone a trabajar grandes grupos musculares, principalmente piernas, glúteos y pantorrillas.
Una revisión sistemática publicada en la revista científica Sports Medicine - Open encontró que los programas de entrenamiento con escaleras mejoran la capacidad cardiorrespiratoria, ayudan a controlar la presión arterial y favorecen la salud metabólica. Los autores también observaron mejoras en la sensibilidad a la insulina y en la composición corporal después de varias semanas de práctica constante.
Otro estudio, elaborado con información del UK Biobank y basado en casi 460 mil adultos, reveló que quienes subían alrededor de 50 escalones al día, equivalentes a unos cinco tramos de escaleras, presentaban un menor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares en comparación con quienes evitaban hacerlo.
Los investigadores aclaran que estos beneficios son mayores cuando este hábito forma parte de un estilo de vida saludable que también incluya una alimentación equilibrada, descanso suficiente y otras formas de actividad física.
¿Puede reemplazar una rutina de ejercicio?
La respuesta corta es no. Hasta el momento, ninguna investigación ha demostrado que subir escaleras sea mejor que realizar una rutina completa de ejercicio en un gimnasio.
Lo que sí muestra la evidencia es que muchas personas pasan gran parte del día sentadas y no alcanzan los niveles mínimos de actividad física recomendados.
En ese contexto, acciones tan simples como evitar el elevador y optar por las escaleras ayudan a reducir el sedentarismo y a mantener el corazón en movimiento.
Así que la próxima vez que tengas que elegir entre el elevador y las escaleras, quizá valga la pena dar unos cuantos pasos más. Puede parecer un cambio pequeño, pero la ciencia sugiere que convertirlo en un hábito diario puede traducirse en beneficios importantes para la salud a largo plazo.
JCM