De acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 (ENCODAT 2025) hay un descenso estadísticamente significativo entre 2016 y 2025, pero continúa siendo un problema de salud pública con alrededor de 14 millones de fumadores, situación que se está agravando por el incremento del uso de dispositivos electrónicos y bolsas de tabaco.
Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el tabaco es la principal causa prevenible de mortalidad, porque esta actividad no es necesaria para la vida; no obstante, se estima que anualmente mueren en México más de 63 mil personas por enfermedades relacionadas por el consumo de tabaco.
“Es decir: podemos hacer que la gente no empiece a fumar y por lo tanto estaríamos resolviendo un grave, gravísimo problema de salud pública, pero también se podrían salvar muchas vidas en México si tuviéramos un sistema de salud que realmente ofreciera ayuda terapéutica y medicamentos para dejar de fumar”, afirmó la doctora Guadalupe Ponciano, coordinadora del Comité Interinstitucional para la Lucha Contra el Tabaco.
De hecho la ENCODAT 2025 indica que el 74.8% de los usuarios de tabaco quiere dejar de fumar y más de la mitad (57%) realizó al menos un intento por dejarlo en el último año, pero un mínimo porcentaje (4%) intentó dejarlo con apoyo de asesoría médica.
“Estamos desaprovechando que nuestros fumadores saben que se están dañando y que quieren dejar de fumar; no estamos haciendo buena promoción para que se acerquen a pedir ayuda con los médicos de primer contacto”, afirmó la doctora Ponciano.
El datoPandemia global
A nivel mundial hay mil 300 millones de consumidores de tabaco: OMS
Falta capacitación a médicos
Una de las obstáculos es la falta de capacidad de los médicos para darle a los pacientes medicamentos; otro es la falta de fármacos en el cuadro básico, “hay que hacer algo porque los esquemas mixtos donde hay un apoyo psicológico más tratamiento son los más exitosos, pero solo 18.7% de los usuarios de tabaco -que intentaron dejarlo-, recibió recomendación de un profesional de la salud”, indicó la especialista.
Ante esta situación la doctora consideró que si se hace prevención y tratamiento más de la mitad de los usuarios podrían dejarlo en los próximos 25 años: “los profesionales de la salud tenemos que ayudar a los que han intentado liberarse de esta adicción. Los indicadores de la ENCODAT 2025 son muy valiosos porque nos permiten evaluar el impacto de la práctica clínica cotidiana, que hacen día con día nuestros profesionales de la salud con los fumadores, detectar áreas de oportunidad relacionadas con la capacitación de los médicos”.
Uso de dispositivos electrónicos en aumento
Pese a que el ENCODAT 2025 mostró que el uso actual de tabaco fumado en la población mexicana de 12 a 65 años muestra un descenso estadísticamente significativo entre 2016 y 2025, el uso de dispositivos electrónicos reflejó un incremento, especialmente entre los niños y jóvenes.
“Vemos un aumento en el periodo a nivel global en hombres y mujeres, en el uso de cigarro electrónico. Este incremento es muy importante no solo en términos relativos, sino en términos absolutos, aún en el contexto de la prohibición que tenemos de los dispositivos electrónicos, especialmente entre el grupo de 12 a 17 años, porque son personas que no eran consumidoras y pasaron a utilizar el dispositivos, además también hay incremente en el grupo de los adultos de 18 a 65 años”, afirmó Luz Myriam Reynales, jefa del Departamento de Prevención y Control de Tabaquismo del Instituto Nacional de Salud Pública.
Niños y jóvenes, los más susceptibles al marketing
En este sentido, Karen Ávila, integrante de Voces Jóvenes por el Derecho a la Salud Mx, subrayó que industria tabacalera, logra sus cometidos y ha pasado de segmentar por género a los posibles consumidores de sus productos a enfocarse cada vez más en las personas adolescentes y jóvenes mediante las redes sociales en internet y los productos emergentes
Según la ENCODAT 2025 respecto a los jóvenes se destaca que: el uso de cigarros electrónicos en el último mes en la población de 12 a 17 años fue de 3.1% (3.5% hombres, 2.6% mujeres) aumentando respecto al 1.1% observado en 2016 (1.6% hombres, 0.6% mujeres). Se observa un aumento en la prevalencia total de uso de cigarros electrónicos en el último mes de 1.1% en 2016 a 3.1% en 2025. Este aumento se observa en hombres (1.6% a 3.5%) y mujeres (0.6% a 2.6%).
Advirtió que por primera vez se mide el uso de bolsas de nicotina. “un producto que no cuenta con regulación sanitaria de ningún tipo y que irresponsablemente se le impuso un impuesto que asegura su legalidad de venta”.
Para Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa Mx, la disminución del uso de tabaco “se debe adjudicar al avance de políticas públicas para el control del tabaco, especialmente con las reformas a la Ley General para el Control del Tabaco (2022) y las reformas al Reglamento de la Ley General para el Control del Tabaco (2023); sin embargo, hay pendientes relevantes como la regulación estricta de contenidos, el empaquetado neutro, el aumento significativo de impuestos a los productos de tabaco y la máxima regulación a los productos emergentes de tabaco y nicotina, con la debida instrumentación de la prohibición de vapeadores aprobada recientemente”.
Por su parte, José Arévalo Lomelí, integrante del Instituto del Sur Urbano A.C. dijo que el impuesto al tabaco es “un impuesto que salva vidas, que como lo vemos en los resultados de la última encuesta, hay evidencia en la reducción del consumo y un porcentaje muy representativo se debe al aumento del costo de los cigarros durante los últimos años”.
No obstante, consideró que el impuesto al tabaco es solo un eslabón en toda la cadena de suministro y consumo por lo que se deben de incorporar elementos que fortalezcan la vigilancia de cómo se recauda este impuesto, mejorar las inspección sanitaria de productos que entran al país, mayor vigilancia en la recaudación del impuesto, entre otros factores para reducir el consumo y también “bajarle la carga al gasto público en los sistemas de salud”.
RRR