La vacuna contra el dengue se ha convertido en una de las principales herramientas para prevenir esta enfermedad que cada año afecta a millones de personas en el mundo.
Sin embargo, una de las preguntas más frecuentes entre quienes consideran aplicársela es si realmente es segura y qué efectos puede provocar.
Ahora, un estudio realizado en España aporta nueva información sobre este tema. La investigación analizó a más de mil personas vacunadas con TAK-003, la primera vacuna autorizada en Europa contra el dengue, con el objetivo de evaluar su comportamiento fuera de las regiones donde el virus es endémico.
Los resultados fueron publicados en la revista científica The Lancet Regional Health Europe y se basan en el seguimiento de 1,028 personas vacunadas en Cataluña durante 2024.
¿Qué efectos reportaron las personas vacunadas?
De acuerdo con los investigadores del Instituto de Salud Global (ISGlobal) y del Hospital Clínico de Barcelona, el análisis incluyó 1,851 dosis aplicadas y permitió identificar los efectos reportados por los participantes tras recibir la vacuna.
Aunque más de la mitad de las personas notificó algún tipo de reacción, la mayoría correspondió a molestias leves o moderadas que desaparecieron con el paso de los días.
Entre los síntomas más frecuentes estuvieron el dolor en la zona de la inyección, dolor de cabeza, cansancio y malestar general.
Los especialistas también detectaron que ciertos grupos presentaron una mayor probabilidad de experimentar reacciones adversas, entre ellos mujeres, personas que habían tenido dengue previamente y quienes recibieron al mismo tiempo vacunas contra otros flavivirus, como la fiebre amarilla.
Un estudio que ayuda a resolver dudas
Los autores explican que todavía existe información limitada sobre el comportamiento de la vacuna en viajeros y personas que viven fuera de zonas donde el dengue circula de manera habitual.
Por ello, los resultados permiten ampliar el conocimiento disponible sobre TAK-003 en un contexto marcado por el aumento de los viajes internacionales y la expansión del mosquito transmisor a nuevas regiones.
Además, la investigación no encontró indicios de un mayor riesgo de efectos adversos en personas mayores de 60 años ni en quienes padecen otras enfermedades, grupos sobre los que hasta ahora existían pocos datos.
Los investigadores consideran que esta evidencia puede ser útil para futuras estrategias de vacunación y para las consultas médicas dirigidas a viajeros que buscan protección frente al dengue antes de desplazarse a zonas de riesgo.
Con información de EFE / JCM