México incorporó al esquema público la vacuna contra el virus sincicial respiratorio (VSR) con una meta cercana a un millón de dosis en 2026, dirigida a mujeres embarazadas entre las 32 y 36 semanas de gestación.
Su objetivo es proteger a los recién nacidos y reducir hasta en 80 por ciento las hospitalizaciones por infecciones respiratorias graves.
Protección desde el embarazo
“La vacuna de virus sincicial respiratorio tiene como objetivo proteger a los recién nacidos durante el primer año de vida a través de la vacunación a las mujeres embarazadas”, informó Samantha Gaertner Barnard, directora general del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (CENSIA).
La inmunización se aplica de manera gratuita en unidades de salud, hospitales y mediante brigadas extramuros en comunidades de difícil acceso.
“La tendremos de manera universal y gratuita en todas las unidades de salud, así como unidades móviles y visitas programadas para ampliar la cobertura”, explicó en entrevista con MILENIO.
¿Qué es el VSR y por qué es peligroso?
El VSR es un virus respiratorio altamente transmisible que se propaga por gotas al toser o estornudar y por contacto con superficies contaminadas. Una persona infectada puede contagiar hasta a cuatro más, lo que facilita su rápida diseminación.
Se trata de un virus que afecta, principalmente, a menores de cinco años, aunque los casos más graves se concentran en bebés.
“Puede iniciar con dificultad respiratoria”, indicó.
La enfermedad más común asociada es la bronquiolitis, que impacta con mayor severidad a menores de seis meses. En casos graves, señaló, puede derivar en insuficiencia respiratoria y hospitalización, sin que exista un tratamiento antiviral específico.
En las temporadas 2025-2026 se registraron 2 mil 209 casos en México, de los cuales 84 por ciento correspondieron a menores de cinco años, razón que motivó su incorporación como política pública.
La estrategia se centra en la vacunación materna para transferir anticuerpos al bebé antes del nacimiento.
“La protección se realiza a través de la mujer embarazada que transfiere anticuerpos a los recién nacidos”, afirmó.
La aplicación se concentra en el octavo mes de embarazo por razones científicas.
“La mayor transferencia de anticuerpos hacia el bebé ocurre entre las 32 a las 36 semanas de gestación”, subrayó.
La funcionaria federal comentó que aplicarla antes reduce la efectividad de la protección, mientras que hacerlo después limita el tiempo para generar respuesta inmunológica.
“En promedio son 21 días para que la vacuna genere anticuerpos, si se aplica a partir de las 37 semanas las probabilidades de transferencia son mucho menores”, detalló.
La funcionaria destacó la alta eficacia del biológico, ya que “disminuye la posibilidad de infección grave en el 81 por ciento y evita hospitalizaciones entre el 68 al 72 por ciento”, aunque el impacto esperado puede alcanzar reducciones cercanas a 80 por ciento en ingresos hospitalarios.
Durante la Semana Nacional de Vacunación se han aplicado más de 10 mil dosis, y se quiere alcanzar una meta de cerca de un millón a aplicar durante todo el año.
Para ampliar la cobertura, el sector salud implementa estrategias comunitarias.
“Usamos unidades móviles y visitas programadas para acercar la vacunación a comunidades con limitaciones de servicios de salud”, reiteró.
En cuanto a otros grupos, el enfoque actual prioriza a embarazadas debido al alto riesgo en recién nacidos, aunque se evalúan otras opciones.
“Se está haciendo análisis de costo-beneficio para ver si se incorporan otros medicamentos como anticuerpos monoclonales o también a los adultos mayores”, dijo.
Para niños que no recibieron protección durante el embarazo existen alternativas, como medicamentos llamados anticuerpos monoclonales, que no necesariamente son una vacuna.
Aunque el VSR no suele dejar secuelas permanentes, puede complicarse con neumonía u otras infecciones. Y, ante ello, la vacunación se posiciona como la principal estrategia preventiva.
“Es una vacuna segura, eficaz y con potencial de mejorar de manera importante las tasas de mortalidad infantil”, enfatizó en la entrevista.
Crece esquema de vacunación
El secretario de Salud, David Kershenobich, anunció la incorporación de la vacuna contra el virus sincicial respiratorio al esquema básico, y afirmó que se trata de una modernización de dicho cuadro básico de inmunización.
También destacó que la Semana Nacional de Salud se ampliaría durante todo mayo con la aplicación de biológicos en los centros de salud.
Refirió que en la temporada anterior, se reportaron dos mil 209 casos de VSR y, por ello, la utilidad de la vacuna busca proteger a la madre y su hijo simultáneamente.
“Es así como se va modernizando nuestro Esquema Nacional de Vacunación en el país”, dijo.
Otro de los logros con las vacunas en México es la de influenza, la cual ya se produce localmente desde hace dos años.
En el cuadro básico también se incluye hepatitis B por su potencial prevención de cirrosis y cáncer en el hígado.
El esquema de vacunación también considera al rotavirus para disminuir la mortalidad infantil atribuida a episodios diarreicos.
Mientras en niñas y niños de un año de edad se aplica la vacunación para el sarampión a los seis, 12 y 18 meses, así como el neumococo, hexavalente, la hepatitis A e influenza.
Además de que a partir de los 5 años, se aplica la de covid-19 si tiene, sobre todo en caso de factores de riesgo.
Para adolescentes, el sector salud protege contra el virus del papiloma humano, para prevenir el cáncer cérvico uterino y continúa completándose el esquema contra sarampión.
LGG