A unos minutos de que inicie el Clásico Regio, comienza a complicarse el ingreso de aficionados de Tigres al Estadio Monterrey, mientras que en los alrededores también se registra congestionamiento vial.
En los accesos fueron colocadas vallas metálicas para ordenar la entrada de los seguidores, quienes pasarían uno por uno con boleto en mano para ser revisados en el primer filtro de seguridad.
Sin embargo, minutos después las vallas fueron retiradas por los mismos aficionados y comenzaron a ingresar directamente al recinto.
La vialidad también se vio afectada ante la cercanía del inicio del partido, principalmente sobre la avenida Pablo Livas, donde permanecen cerrados los dos carriles frente al estadio.
A esto se suma que los asistentes al partido están cruzando la avenida frente al recinto por un punto que no está habilitado como cruce peatonal, pese a que en la zona hay dos puentes peatonales.
El cruce constante de aficionados también genera interrupciones en la circulación, mientras los automovilistas que avanzan por la zona se encuentran con la vialidad obstruida y deben reducir la velocidad o cambiar de carril, provocando mayor congestionamiento.
grt