La historia de cómo una infancia marcada por carencias puede transformarse en trayectoria empresarial fue el eje de la presentación del libro El niño que no llegaría lejos: la historia de una vida improbable, de Alberto Gínez Altamirano, realizada en Pachuca ante empresarios, académicos y lectores.
La obra expone un recorrido personal que parte de la precariedad y se construye a partir de decisiones, disciplina y aprendizaje, incluyendo tanto aciertos como errores, en un enfoque que busca alejarse del discurso idealizado del éxito.
Durante el encuentro, el autor afirmó que incluso hoy le resulta difícil creer su propia historia. “Me voy a morir y aún en la agonía se me hará difícil creer la historia de mi vida. Es más fácil creer en un cuento de hadas que en lo que realmente es mi historia”, expresó.
Recordó que en su infancia aspiraba a ser beisbolista o maestro como vía para salir de la pobreza, influido por figuras como Fernando Valenzuela y Pedro Guerrero, así como por su profesor Ciriaco Barrientos. Sin embargo, su trayectoria tomó otro rumbo. “No fui beisbolista ni maestro, ahora soy empresario y me siento profundamente satisfecho”, señaló.
El relato también aborda el impacto de las carencias materiales en su motivación personal. “Cuando era niño deseaba tener lo que otras personas tenían. Eso despertaba en mí el deseo de alcanzar lo que veía en otros”, compartió.
En el panel, los participantes coincidieron en que el libro ofrece un testimonio útil para entender procesos de movilidad social. Alberto Jiménez Merino destacó que la obra muestra tanto logros como errores, lo que la convierte en un reflejo más cercano a la realidad de millones de personas.
Desde el sector empresarial, Norberto Arias Galván consideró que la historia puede funcionar como referencia para quienes buscan emprender, al plantear que el crecimiento depende de asumir riesgos y evitar comparaciones.
Por su parte, Enrique Canseco Aguilera señaló que el libro está dirigido tanto a quienes conocen la trayectoria del autor como a quienes buscan iniciar un proyecto, al mostrar el proceso de pensamiento detrás de las decisiones.
En la discusión también se planteó que este tipo de relatos permiten dimensionar los retos sociales del país y el papel de la iniciativa privada en la generación de empleo. Se subrayó que el origen no determina el resultado, pero sí condiciona el punto de partida.
El propio autor sostuvo que su experiencia lo llevó a compartir lo aprendido como una forma de aportar a otros. “Alguna vez hubiese deseado que alguien compartiera conmigo lo que sabía, por eso nació en mí el deseo de compartir lo que sé”, afirmó.
La presentación reunió distintas lecturas sobre una misma historia: la del esfuerzo sostenido como herramienta para modificar el rumbo personal, en un contexto donde las condiciones iniciales no siempre son favorables.