Consumir bebidas con alcohol adulterado es prácticamente ingerir veneno, a tal grado peligroso que tan solo en un año provocó la muerte de casi 200 personas.
En 2020, el negocio del alcohol ilegal en México dejó su registro más alto de decesos, de acuerdo con registros de gobiernos estatales y de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama).
Para la fabricación de bebidas adulteradas, se sustituye el alcohol etílico con metanol, un compuesto químico de alta toxicidad, cuyo principal uso ocurre en la industria como disolvente, anticongelante o combustible.
México no cuenta con una estadística de fallecimientos por esta causa, ya que al llegar a un hospital los registros de defunción no son atribuidos al consumo de bebidas ilícitas, sino al daño fatal causado al organismo como daño hepático (pues se metaboliza en el hígado) o neurológico, falla respiratoria o cirrosis, entre otras consecuencias que provoca su ingesta.
A esto responde el subregistro de fallecimientos por ese motivo, ya que la información se pierde en el proceso de documentación, impidiendo su precisa contabilización.
La comercialización de bebidas alcohólicas tiene su mayor penetración en contextos de fiestas masivas, como el caso más reciente ocurrido en Salamanca, Guanajuato, donde el consumo de tequila adulterado en una fiesta de 15 años dejó un saldo de cinco personas fallecidas y decenas de hospitalizados.
Datos de la Comisión para la Industria de Vinos y Licores (CIVyL) señalan que el mercado informal de bebidas alcohólicas representa más del 40 por ciento del consumo total en el país.
En el contexto de ese episodio y ante la presencia de millones de visitantes por la Copa Mundial FIFA 2026, la Embajada de Estados Unidos en México emitió una advertencia a sus ciudadanos sobre el riesgo de consumir ese tipo de bebidas.
A través de redes sociales, la representación diplomática recordó que la alteración de bebidas alcohólicas es un riesgo conocido en distintas regiones del país, especialmente en bares, eventos masivos y celebraciones concurridas, por lo que exhortó a extremar precauciones.
“No deje bebidas desatendidas ni las acepte de extraños. Tome precaución adicional después del anochecer, en especial en áreas del centro de una ciudad, y viaje en grupos. Los ciudadanos estadounidenses han sido víctimas de delitos tanto en áreas turísticas como no turísticas”, alertó la Embajada.
La pandemia disparó los casos
Los registros más graves se remontan a 2020, cuando la pandemia de covid-19 y la imposición de la llamada 'Ley Seca' en diversas entidades propiciaron un aumento en la producción y venta clandestina de bebidas adulteradas, generando uno de los episodios más mortíferos asociados a este fenómeno.
En mayo de ese año, la Secretaría de Salud de Puebla reportó 70 fallecimientos y 26 intoxicaciones vinculadas al consumo de alcohol ilícito.
En Jalisco, autoridades sanitarias informaron la muerte de 47 personas tras ingerir alcohol de caña adulterado. Ese mismo mes, Morelos registró 29 víctimas mortales por la misma causa.
Yucatán, otra de las entidades que restringió la venta de bebidas alcohólicas, reportó tres fallecimientos de un total de 11 personas atendidas por intoxicación etílica, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En Veracruz se notificaron cinco decesos adicionales.
Ese año, Gady Zabicky, entonces titular de la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), hoy Conasama, informó que al menos 195 personas murieron en 11 estados del país, tras consumir bebidas no aptas para el consumo humano.
Alertas en la Ciudad de México
La problemática no se limita a episodios masivos de intoxicación. En 2024, la alcaldía Cuauhtémoc alertó a propietarios de restaurantes y bares sobre irregularidades detectadas en algunos establecimientos, entre ellas la venta de bebidas adulteradas, alcohol a menores de edad y excesos de aforos. Las inspecciones derivaron en diversas clausuras por parte del gobierno de la Ciudad de México.
Situaciones similares fueron alertadas en la alcaldía Benito Juárez, donde vecinos y comerciantes señalaron presuntas ventas ilegales de alcohol en algunos negocios, aunque sin reportes de fallecimientos asociados.
Síntomas de alerta
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), seis de las diez principales causas de muerte en México guardan relación con el consumo de alcohol. Cuando las bebidas han sido adulteradas, el riesgo de consecuencias graves e incluso fatales aumenta significativamente.
El informe Intoxicación por bebidas alcohólicas adulteradas en México, elaborado por la Secretaría de Salud, señala que concentraciones superiores a 20 miligramos por decilitro (mg/dL) de metanol en sangre provocan toxicidad, mientras que niveles por encima de 40 mg/dL pueden resultar mortales.
El metanol es una de las principales sustancias utilizadas en la elaboración clandestina de alcohol adulterado, sin embargo, la Norma Oficial Mexicana establece que el único alcohol permitido para la producción de bebidas alcohólicas es el alcohol etílico de origen vegetal.
Las autoridades también han identificado otras sustancias tóxicas en bebidas elaboradas de manera artesanal o clandestina, entre ellas propanol, etilenglicol y diversos aldehídos, compuestos que no son aptos para el consumo humano.
Entre los principales síntomas de intoxicación por alcohol adulterado destacan: mareo, dolor de cabeza, vértigo, vómito, somnolencia excesiva, pérdida parcial o total de la visión por daño al nervio óptico, falta de coordinación motora, dificultad respiratoria, daño hepático, cirrosis y convulsiones. En los casos más graves, la intoxicación puede derivar en la muerte.
¿Cómo identificar bebidas ilegales?
Para reducir riesgos, las autoridades sanitarias recomiendan evitar la compra de bebidas cuyo precio sea considerablemente inferior al del mercado o de marcas desconocidas.
Asimismo, aconsejan revisar las etiquetas para verificar que incluyan información obligatoria, como porcentaje de contenido alcohólico, número de lote, fecha de consumo preferente, nombre o razón social del productor, denominación genérica del producto y país de origen.
También es importante comprobar que aparezcan las leyendas y símbolos de advertencia correspondientes, como la prohibición de consumo por menores de edad y mujeres embarazadas, así como la recomendación de no conducir bajo los efectos del alcohol.
Las instituciones de salud sugieren, además, evitar la adquisición de bebidas en el mercado informal, a granel o en envases de gran capacidad; desconfiar de botellas con etiquetas deterioradas, envases sucios o rayados; y verificar que las tapas no presenten señales de manipulación y cuenten con sellos fiscales.
IYC