Reciclar un árbol de Navidad natural es un proceso que permite aprovechar su materia orgánica y evitar que termine en un tiradero. Bien gestionado, se convierte en insumo para suelo, áreas verdes y control ambiental.
Para ello hay que llevarlo a un centro de acopio municipal o programa de recolección de árboles naturales. En esos centros, el árbol se tritura con maquinaria para convertirlo en astillas y material vegetal.
El resultado de este proceso aporta materia orgánica en jardines, camellones y áreas verdes. Se usa para cubrir taludes y evitar que la lluvia arrastre la tierra. Las astillas se emplean como recubrimiento en caminos de áreas recreativas. Montículos de ramas trituradas sirven de refugio para insectos y microfauna.
No quemarlo: genera contaminación y riesgo de incendio. No tirarlo completo a la basura: ocupa volumen y desaprovecha un recurso orgánico. No reciclar árboles artificiales como si fueran naturales: esos requieren manejo distinto por sus materiales plásticos y metálicos.
El programa “Regrésalo a la Tierra, Cierra el Ciclo” realiza el acopio de árboles de Navidad naturales en desuso para reincorporarlos al ciclo natural. En entrevista, Enrique Rojo García, subsecretario de Sustentabilidad y Cambio Climático de la Semarnath, señaló que esta dinámica busca generar alternativas de trabajo con la sociedad para evitar o disminuir la generación de residuos.
“Es una dinámica y una política integral que parte de la participación ciudadana y cuyo beneficio es directamente para la sociedad. La gente y los vecinos lo ven y, en ese sentido, estamos muy interesados en seguir llevando a cabo este programa”.
Indicó que, a diferencia del año anterior, cuando sólo se trabajó con Pachuca, en esta ocasión también se suma el municipio de Tizayuca, por iniciativa de la titular de Semarnath, Mónica Mixtega Trejo.
“El programa ha tenido muy buenos resultados. El año pasado acopiamos 551 arbolitos y este año esperamos superar esa meta. Estamos recibiendo todos los arbolitos naturales en desuso y pedimos a la ciudadanía que los entreguen sin adornos. Aquí se les retira cualquier material metálico o plástico para iniciar el proceso de trituración y, posteriormente, el compostaje”.
La composta generada se utiliza para la producción de planta forestal, frutal y polinizadora destinada a parques, jardines, camellones, así como áreas verdes en escuelas y hospitales.
El acopio inició el 26 de diciembre y concluye el 28 de febrero. Los árboles se reciben en el Parque Ecológico Cubitos, en la calle Vicente Segura número 100, colonia Adolfo López Mateos, y en la Dirección de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Presidencia Municipal de Pachuca. El subsecretario indicó que los ayuntamientos de Pachuca y Tizayuca participan en el programa y que se espera contar con vehículos para el traslado del material.