La Zona Norte de Jalisco será blindada con cinco bases de operaciones interinstitucionales para garantizar la seguridad de las comunidades wixárikas en San Andrés Cohamiata y en Mezquitic, así lo confirmó, Salvador Zamora, secretario general de gobierno.
La medida responde a las exigencias de la comunidad wixárika de Tatei-Kie de San Andrés Cohamiata, tras reportes de inseguridad y asaltos en los caminos de la región.
“La intención de tener esta reunión aquí es para dar seguimiento a los acuerdos que hemos tomado en esta mesa de trabajo que se instaló después de los pronunciamientos válidos que hicieron nuestros compañeros de los pueblos originarios en la zona de San Andrés”, detalló el secretario.
Las bases operan ya con elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional y policías estatales, y realizan patrullajes coordinados, sobrevuelos diarios con drones, despeje de caminos por deslaves y acompañamiento para el transporte de víveres, materiales y traslados de estudiantes.
“Hemos estado apoyando con los traslados de camiones que transportan material o víveres, dado que estaban siendo asaltados en los caminos. Y bueno, estamos haciendo ahorita el acompañamiento. Tenemos ahí una situación complicada para hacer una base, un módulo, logramos encontrar una ubicación en San Andrés Cuamiata, en el poblado”, agregó Juan Pablo Hernández, secretario de Seguridad de Jalisco.
El Secretario de Seguridad agregó que los operativos ya permitieron asegurar equipo táctico y un arma de fuego, y que en aproximadamente tres semanas quedará listo el módulo de seguridad, donde permanecerán elementos estatales de forma permanente.
Además, se definió una ruta de trabajo de seis ejes, seguridad y protección territorial, infraestructura y conectividad, educación intercultural, salud, desarrollo social y fortalecimiento comunitario, y gobernanza y coordinación institucional.
Entre los acuerdos está retomar en 2027 la inversión en caminos artesanales, luego de que en 2025 se destinaron 22 millones de pesos a dos caminos pero en 2026 no se pudieron entregar obras por condiciones de seguridad. También se impulsarán espacios deportivos y escuelas de música tradicional para niñas, niños y jóvenes.
En el acuerdo participaron autoridades federales, de Durango y Nayarit, y autoridades tradicionales y agrarias de la comunidad, quienes se comprometieron al cumplimiento de los puntos, pues se realizarán reuniones trimestrales para dar seguimiento y garantizar la seguridad de los pueblos originarios.
MC