Las tradiciones que sostienen la identidad cultural de Hidalgo entraron al debate legislativo con una iniciativa que busca reconocer como patrimonio estatal prácticas y productos que, pese a su arraigo, enfrentan pérdida de presencia y desvalorización frente a dinámicas comerciales y sociales actuales. La propuesta incluye desde el pulque y la barbacoa hasta los tianguis tradicionales, la medicina ancestral, el zacahuil, el ximbó, la tauromaquia y las peleas de gallos.
Durante la presentación, el diputado Marco Antonio Mendoza Bustamante planteó que estas expresiones no son solo costumbres, sino parte estructural de la vida económica y cultural de distintas regiones del estado, donde miles de familias dependen de actividades vinculadas a estos oficios y prácticas que, en muchos casos, operan fuera del mercado formal.
El planteamiento pone el foco en el desplazamiento de los tianguis frente a cadenas comerciales, el desprestigio histórico del pulque y el menor reconocimiento a la medicina tradicional, factores que han reducido su visibilidad y permanencia. En ese contexto, la iniciativa busca generar un marco que permita proteger y reconocer estas prácticas como parte del patrimonio cultural.
En tribuna, el legislador sostuvo que estas actividades siguen siendo fuente de ingreso para sectores que no aparecen en registros formales, como barbacoyeros, curanderos o trabajadores del campo, cuya actividad económica se sostiene fuera de esquemas tradicionales pero forma parte del tejido social en comunidades del estado.
La propuesta fue turnada a la Comisión de Puntos Constitucionales, donde será analizada antes de su eventual discusión, en un proceso que abre el debate sobre qué expresiones deben ser reconocidas como patrimonio y bajo qué criterios deben protegerse en un contexto de cambios económicos y culturales.