Yurem celebró su cumpleaños número 10 formando parte de la 183 representación del viacrucis en Iztapalapa. Su mamá y amigos le cantaron las mañanitas en la casa de los ensayos, el domicilio de la familia Cano que funge como camerino cada Semana Santa. Fue un cumpleaños muy esperado; Yurem señala que desde que tenía cinco años era su sueño interpretar al niño del martillo en el pasaje de la crucifixión.
“Una fecha muy importante que él quiso disfrutar y vivirla así, de esta manera totalmente diferente para él, ya que su primer año en que él cumple la edad y pudo participar”, señala Johana, su mamá.
Celebran 183 representación del Viacrucis en Iztapalapa
Como parte de la tradición, a las 09:00 horas, el elenco conformado por 136 personajes con parlamento, además de 600 oriundos caracterizados como pobladores y soldados, recorrieron los ocho barrios anfitriones. Junto a ellos, Yurem cargaba la herramienta que clavó a Cristo en la cruz, luciendo túnica, sandalias y una capa azul rey que, pese a su estatura, lo hacían resaltar entre los romanos.
Miles de devotos salieron de sus casas para ver pasar a los vecinos, amigos y familiares que le dieron vida a esta edición, la primera en llevarse a cabo con una certificación como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por parte de la Unesco.
Las fachadas de Iztapalapa fueron decoradas por sus habitantes con morado y blanco para guiar a los fieles. Entre las decoraciones con globos, cadenas de crepé y papel picado destacaban lonas con la advertencia de ley seca, pero esto no impidió que los vasos escarchados se asomaran entre la multitud que disfrutaba de las escenas.
Al paso, delimitado por rejas metálicas y elementos de policía, también se observaban los más de 2 mil 500 nazarenos que, como manda familiar, cargaban su cruz rumbo al Cerro de la Estrella, llevando en ellas las fotos de los seres amados que les heredaron esta tradición. Se detenían de vez en cuando para descansar el hombro o las ampollas en los pies.
Luego de los concilios, azotes y sentencia representados en la macroplaza, a las 15:00 horas comenzó el recorrido hacia el reverdecido Cerro de la Estrella.
Este año, el médico cirujano Arnulfo representó a Jesús de Nazaret, y la abogada Erika, a la Virgen María. Su condición física, igual que la de todo el elenco, quedó clara tras la representación de las caídas que culminó en el parlamento: “Jesús mío, ¿qué daño hiciste tú a los hombres para que te maltrate de este modo?” y que dio paso a la crucifixión a las 16:26 horas.
La solemnidad de la escena orilló a pedir que los asistentes se retiraran sombreros y gorras. A 23⁰ de temperatura y con el sol aún resplandeciente, decenas de paloselfies y drones fueron testigos de la icónica frase: “Perdónalos, no saben lo que hacen”.
HCM