La Ciudad de México cerró una de las jornadas más importantes del Mundial 2026 con un resultado que trasciende lo deportivo. Mientras la Selección Mexicana disputaba el encuentro frente a Inglaterra, el Gobierno capitalino libraba otro partido: garantizar la seguridad, la movilidad y la atención de más de un millón 350 mil personas que acudieron al Estadio Ciudad de México, al Zócalo, Paseo de la Reforma y a un centenar de espacios públicos habilitados para vivir la fiesta mundialista.
"Ayer se disputaron dos partidos: uno en la cancha y otro en las calles. Para nosotros, la gran victoria fue lograr que todas las personas regresaran sanas y salvas a casa", afirmó la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, al presentar el primer balance del Mundial en la capital.
Ese resultado fue posible gracias al despliegue coordinado de más de 40 mil servidoras y servidores públicos, quienes trabajaron hasta las tres de la madrugada para atender cada fase del operativo.
La estrategia integró acciones de seguridad, movilidad, salud, protección civil, limpieza, cultura, inspección y atención ciudadana, permitiendo responder al crecimiento exponencial de asistentes en cada partido mediante filtros de acceso, orientación permanente, control de riesgos y presencia institucional en toda la ciudad.
Uno de los ejes del operativo fue la seguridad. La Secretaría de Seguridad Ciudadana desplegó más de 17 mil elementos, instaló 26 filtros de acceso en Paseo de la Reforma y aseguró 46 mil 300 latas de cerveza, 4 mil 672 botellas con alcohol, 7 mil 725 latas de espuma y diversos objetos considerados de riesgo.
Además, operaron 24 células especializadas para desactivar riñas, que permitieron contener ocho conatos de violencia, mientras que 114 personas fueron remitidas al juzgado cívico y seis al Ministerio Público.
La movilidad también fue uno de los grandes desafíos. El transporte especial movilizó 61 mil 409 personas, mientras que el Metro tra lo sladó 121 mil 720 pasajeros, extendiendo su servicio hasta la una de la madrugada durante los partidos de México. El Metrobús operó hasta las dos de la mañana para garantizar el regreso seguro de miles de asistentes.
En materia de salud, el Gobierno capitalino instaló 25 puestos de atención médica, con la participación de 738 profesionales entre médicas, médicos, enfermeras, paramédicos y urgenciólogos.
Durante la jornada se brindaron 801 atenciones médicas, incluidos 26 traslados hospitalarios, además de atención a personas con deshidratación, agotamiento físico y apoyo en salud mental.
El operativo también contempló el cuidado del espacio público. La Secretaría de Obras y Servicios desplegó 3 mil trabajadores durante tres turnos continuos de 24 horas, a través de la Agencia de Gestión Integral de Residuos se instalaron 750 contenedores para residuos y comenzaron las labores de limpieza desde tres horas antes del encuentro para garantizar que el Estadio Ciudad de México, Paseo de la Reforma, el Zócalo y el Centro Histórico permanecieran en condiciones óptimas.
En paralelo, la Secretaría de Gobierno coordinó a mil 33 servidoras y servidores públicos, retiró cerca de mil puestos de comercio irregular, aseguró más de 15 mil bebidas alcohólicas y suspendió establecimientos que incumplieron la Ley Seca.
Mientras tanto, la Secretaría de Cultura convirtió la ciudad en un gran escenario al organizar 130 actividades culturales con la participación de 3 mil 239 artistas, consolidando un Mundial que también hizo del espacio público un lugar de encuentro, convivencia y expresión artística.
Más allá del operativo, la administración capitalina sostiene que el Mundial dejará una transformación permanente. La Jefa de Gobierno destacó que el torneo aceleró más de 2 mil obras de beneficio colectivo, entre ellas 500 canchas nuevas o rehabilitadas, 500 escuelas renovadas, 100 kilómetros de infraestructura de electromovilidad, la modernización de la Línea 2 del Metro, nuevas ciclovías, parques, UTOPÍAS, obras hidráulicas y proyectos de recuperación del espacio público.
La capital ha recibido 3.7 millones de visitantes y mantiene una ocupación hotelera superior al 80 por ciento.
El marcador deportivo quedará para la historia. La verdadera herencia de esta edición del Mundial será la demostración de que la Ciudad de México tiene la capacidad institucional para organizar eventos internacionales de gran escala con seguridad, inclusión y eficiencia.
La estrategia implementada permitió conciliar el derecho a la protesta con el derecho de millones de personas a disfrutar del espacio público, al tiempo que consolidó a la capital como una ciudad abierta al mundo, multicultural y comprometida con el cuidado colectivo.
Más allá del torneo, el Mundial deja una infraestructura renovada, una importante derrama económica y la experiencia de un gobierno capaz de coordinar a miles de servidoras y servidores públicos para proteger a las personas y fortalecer la convivencia en el espacio público.