Continuar las jornadas de búsqueda en la comunidad de Texas es una de las principales exigencias de los colectivos de personas desaparecidas en el estado de Hidalgo, luego de la localización de una fosa clandestina con cinco cuerpos en esta zona de Atotonilco de Tula.
Los grupos de búsqueda consideran que el hallazgo debe dar paso a nuevas diligencias en el área, debido a que existe la posibilidad de que haya más restos humanos en los alrededores. Por ello, solicitaron que las autoridades no concentren los trabajos únicamente en el sitio donde fueron encontrados los cuerpos.
Como primera medida, insistieron en la necesidad de avanzar en la identificación de las víctimas, a fin de conocer quiénes son y determinar si alguna de ellas corresponde a una persona reportada como desaparecida. Posteriormente, plantearon que se mantengan las exploraciones en otros puntos de la comunidad.
De acuerdo con integrantes de los colectivos, el número de personas desaparecidas en la región genera preocupación sobre la posible existencia de otros espacios utilizados para ocultar cuerpos. Aunque esta hipótesis deberá ser investigada por las autoridades, consideran que el reciente hallazgo constituye un motivo para ampliar los trabajos de campo.
También señalaron que la presunta presencia de grupos delictivos en la zona es un factor que debe tomarse en cuenta dentro de las investigaciones, con el propósito de esclarecer las circunstancias de las desapariciones y establecer si existe alguna relación con los hechos.
Para las familias buscadoras, limitar las diligencias al lugar donde fueron encontrados los cinco cuerpos dejaría sin respuesta las dudas sobre lo que pudo ocurrir en otros terrenos de la comunidad. En consecuencia, reiteraron la importancia de mantener las labores de rastreo y revisar posibles puntos de interés.