El consumo impulsivo de productos como ropa, gadgets o artículos de moda tiene un impacto directo en el cambio climático, advirtió el consultor en Ingeniería Ambiental, Leopoldo Ita Garay, al señalar que la mayoría de los consumidores desconoce la “mochila ecológica” detrás de cada compra.
“Habría que preguntarnos si ese producto que compramos realmente lo necesitamos o fue más un impulso”, señaló.
Explicó que cada producto implica una cadena de procesos que generan emisiones contaminantes, desde la extracción de materias primas hasta su transporte, muchas veces desde Asia hacia México.
“Solamente vemos la etiqueta, el precio, el producto, pero no vemos la mochila ecológica que trae, la materia prima, la extracción, el combustible que se utilizó y la huella de carbono transoceánica”, indicó.
De acuerdo con el especialista, este proceso representa aproximadamente el 60 por ciento de las emisiones en los bienes de consumo.
Uno de los ejemplos más claros es la industria textil.
“Tan solo un pantalón de mezclilla genera 33.4 kilogramos de dióxido de carbono, eso es el equivalente a las emisiones que genera un vehículo al recorrer 130 kilómetros”, explicó.
Además del impacto en su producción, la disposición final de estos productos también genera contaminación.
“La ropa termina en rellenos sanitarios, donde los empaques y los microplásticos se empiezan a formar. Hoy los tenemos presentes en los alimentos y en el agua que bebemos”, advirtió.
A esto se suma la generación de gas metano durante la descomposición de residuos.
“El metano tiene 28 veces más capacidad de calentamiento que el dióxido de carbono”, puntualizó.
El especialista también alertó sobre la influencia de la obsolescencia programada y de percepción, impulsada por campañas de mercadotecnia.
“Muchos productos ya están programados para mantenerse en el consumismo… o creemos que ya pasaron de moda”, explicó y propuso acciones concretas para reducir el impacto ambiental con la compra de productos locales, reparar en lugar de desechar y sobre todo, cuestionar la necesidad de comprar.
nrm