El Hospital Inflable que permitió ampliar la capacidad hospitalaria de Hidalgo durante la pandemia de Covid-19 no está perdido. Una verificación física realizada por la Secretaría de Contraloría confirmó que la infraestructura permanece localizada, resguardada y en condiciones de conservación dentro de las instalaciones del Nuevo Hospital General de San Agustín Tlaxiaca.
La inspección fue realizada para corroborar la existencia, ubicación y estado del hospital, luego de versiones sobre un posible extravío; tras ello se confirmó que el equipo permanece almacenado en dos cajas remolque plenamente identificadas dentro del complejo hospitalario.
"Los bienes públicos son patrimonio de las y los hidalguenses y nuestra obligación es cuidarlos con responsabilidad. El Hospital Inflable cumplió el objetivo para el que fue adquirido y hoy permanece bajo resguardo para que, si alguna vez volviera a ser necesario, pueda ponerse nuevamente al servicio de la población", afirmó el secretario de Contraloría, Álvaro Bardales.
El Hospital de Respuesta Inmediata Covid-19 operó durante 30 meses, entre marzo de 2020 y septiembre de 2022, con nueve módulos, 40 camas de hospitalización y 10 espacios de terapia intensiva para atender a pacientes con cuadros graves de coronavirus.
Durante ese periodo fueron hospitalizadas mil 373 personas. De ellas, 803 lograron recuperarse y regresar con sus familias, mientras que 570 fallecieron a consecuencia de la enfermedad. Además, la unidad realizó 17 mil 937 valoraciones de triaje, 13 mil 66 consultas médicas, 9 mil 606 telerradiografías de tórax, mil 871 radiografías y alrededor de 65 mil 700 estudios de laboratorio, convirtiéndose en uno de los principales apoyos para la atención de la emergencia sanitaria en la entidad.
Con la disminución de los casos graves de Covid-19, el hospital fue desmantelado conforme a los protocolos establecidos y almacenado para preservar sus condiciones de operación.
La Contraloría explicó que, como cualquier infraestructura estratégica para atención de emergencias, requerirá mantenimiento, adecuaciones técnicas y actualizaciones antes de un eventual despliegue.
Asimismo, al tratarse de un proyecto financiado con recursos federales, una vez concluidos los procedimientos administrativos podrá analizarse su transferencia al IMSS-Bienestar si esa institución lo requiere.
Bardales Ramírez subrayó que el resguardo de esta infraestructura representa una medida preventiva para futuras contingencias.
"Todos deseamos que el Hospital Inflable nunca vuelva a utilizarse. Su existencia nos recuerda los días más difíciles que vivió Hidalgo, cuando cientos de familias despidieron a un ser querido y miles más lucharon por conservar la vida".
'Ojalá nunca vuelva a desplegarse; pero si algún día la historia nos pone nuevamente a prueba, las y los hidalguenses pueden tener la certeza de que este patrimonio está donde debe estar: cuidado, localizado y listo para servir a la vida", concluyó.