El dirigente estatal del PRI, Marco Antonio Mendoza, realiza recorridos en municipios y comunidades de Hidalgo bajo el concepto de “resistencia”, con la que busca reactivar la presencia del partido en territorio y establecer contacto directo con población y liderazgos locales.
De acuerdo con la dinámica observada en las últimas semanas, las actividades incluyen reuniones comunitarias, visitas a zonas rurales y encuentros con sectores productivos. Los recorridos se han realizado en regiones como la Otomí-Tepehua, el Valle del Mezquital, la Huasteca y el Altiplano.
El planteamiento se presenta como una respuesta a inconformidades locales relacionadas con servicios, infraestructura y atención gubernamental, temas que el discurso del grupo vincula con decisiones de administraciones encabezadas por Morena.
La estrategia, asegura el partido en un comunicado, ocurre en un contexto de debilitamiento de la oposición en el estado, donde el PRI ha perdido competitividad electoral en los últimos procesos. En ese escenario, el objetivo inmediato es reconstruir estructura territorial