Heriberto Lucas, es uno de los cientos de miles de fieles que acudió este año al recorrido de fe con la Virgen de Talpa de Allende. Como cada año, Heriberto recorrió cientos de kilómetros para mostrar su fe a la popular imagen jalisciense, sin embargo, este 2026 tuvo un motivo más para agradecer.
Y es que luego de las oraciones realizadas por él y su familia, se les concedió el milagro que pedían, por la recuperación de la salud de su sobrino, quien se encontraba delicado.
"Este año pedimos por un sobrino que estaba enfermo, y esperamos en el milagro de la virgen, que ya nos lo hizo: él está recuperándose muy bien, por eso venimos a cumplir bendito Dios y aquí estamos cumpliendo verdad", expresó Heriberto.
El dolor forma parte del recorrido, como de la vida
Heriberto comentó que no entrarían arrodillados o descalzos al santuario, ya que presentaban ampollas en los pies y para ellos ese sacrificio era mas que suficiente para ofrecerlo a la Virgen del Rosario.
"No, vamos a entrar normal, por qué ya venimos un poco ampollados así que yo pienso que ya, con eso vamos a tener", dijo el fiel creyente, metros antes de concluir su recorrido de fe y agradecimiento.
A pesar de los dolores y sufrimientos de la caminata, lo más importante para Heriberto es cumplir su manda y llegar al encuentro con la Virgen de Talpa de Allende.
"Sí es bonito, porque te castiga el cuerpo, pero tienes que echar impulso, porque es lo bonito de la vida, tener las fuerzas y agradecerle a Dios que vas a llegar y con ese milagro que nos hizo muy fuerte, nos sentimos muy fuertes", aseguró.
Este año Heriberto acudió sin su hermano, con el que camina todos los años, pero que en esta ocasión tuvo que quedarse a cuidar a su sobrino que continúa en recuperación de su malestar físico.
JVO