Este 26 de agosto, Día Internacional contra el Dengue, la atención no debe centrarse únicamente en reconocer los síntomas iniciales, sino también en identificar el momento de la enfermedad en que es necesario vigilar de cerca la evolución del paciente.
El dengue suele comenzar con fiebre alta, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos y, en algunos casos, sarpullido.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que estos síntomas suelen durar entre dos y siete días, pero advierte que algunas personas pueden desarrollar una forma grave de la enfermedad.
¿Cuál es el momento más delicado del dengue?
El dengue tiene una fase crítica que suele presentarse entre el tercer y séptimo día después del inicio de los síntomas.
La OMS advierte que durante este periodo la temperatura puede disminuir sin que eso signifique necesariamente que la persona se está recuperando. Por el contrario, es alrededor de este momento cuando pueden aparecer las señales de alarma asociadas con el dengue grave.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) explica que la fase crítica comienza cerca de la desaparición de la fiebre y puede durar entre 24 y 72 horas. Durante este periodo puede producirse una fuga de plasma que, en los casos más graves, puede provocar choque, hemorragias importantes o afectaciones severas en órganos.
En México, la Secretaría de Salud también identifica la fase crítica como una etapa que ocurre al término de la fiebre y advierte que algunos pacientes pueden deteriorarse en cuestión de horas, aunque la mayoría evolucione favorablemente.
Estas señales requieren atención inmediata
Durante esta etapa es importante observar cualquier cambio en el estado general de la persona. La OMS identifica como principales señales de alarma:
- Dolor abdominal intenso.
- Vómitos persistentes.
- Sangrado de encías.
- Respiración acelerada.
- Cansancio extremo o inquietud.
- Sangre en el vómito o las heces.
- Sed intensa.
- Piel pálida y fría.
La Secretaría de Salud mexicana también señala entre los signos de alarma el dolor abdominal intenso, los vómitos persistentes, el sangrado y las dificultades respiratorias.
Ante la aparición de alguno de estos síntomas, se debe acudir de inmediato a una unidad médica. No es necesario esperar a que aparezcan varias señales para buscar atención.
¿Qué hacer si hay sospecha de dengue?
No existe un medicamento específico que elimine el virus del dengue. La OMS señala que el tratamiento es principalmente de apoyo y busca controlar los síntomas y evitar complicaciones.
La Secretaría de Salud recomienda mantener una adecuada hidratación y utilizar paracetamol para controlar la fiebre y el dolor, mientras que deben evitarse medicamentos como la aspirina, el ibuprofeno y otros antiinflamatorios no esteroideos porque pueden aumentar el riesgo de sangrado.
Ante la sospecha de dengue, también es importante evitar la automedicación y acudir a una unidad médica para recibir valoración y seguimiento.
El dengue no debe darse por superado únicamente porque la fiebre desapareció. Los días posteriores al inicio de los síntomas pueden ser determinantes para detectar una complicación y recibir atención antes de que el cuadro avance.
JCM