• La crónica sí tiene quien la escriba: las ruinas y los gozos de nuestro tiempo

  • DOMINGA celebra sus primeros dos años con una selección de las mejores crónicas publicadas en milenio.com. Vivimos para contarles las experiencias que retratan nuestro trágico y gozoso tiempo.
Ciudad de México /
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DOMINGA.– Hay épocas que producen demasiada información y muy pocas historias. La nuestra parece una de ellas. Cada minuto nacen miles de publicaciones, videos, audios, boletines y opiniones que compiten por un instante de atención antes de hundirse en el siguiente torrente. Todo ocurre tan rápido que el presente envejece antes de que alcancemos a comprenderlo. En medio de esa prisa decidimos hacer exactamente lo contrario.

Hace dos años nació DOMINGA, la revista digital de Grupo Milenio que apostó por un género periodístico que muchos daban por condenado a la nostalgia: la crónica. No porque creyéramos que el mundo necesitara más adjetivos, sino porque estaba urgido de mejores preguntas. No porque quisiéramos escribir más bonito, sino mirar más hondo.

La crónica sigue siendo el lugar donde la literatura estrecha la mano del periodismo. Donde una frase sólo vale si detrás existe una libreta llena de apuntes, documentos revisados, testimonios contrastados y horas de reporteo. Donde la belleza nunca sustituye a la verdad, sino que intenta hacerla más visible.

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En estos primeros dos años publicamos 108 ediciones y 864 crónicas, reportajes, perfiles, ensayos, entrevistas, fotohistorias y relatos que desafían cualquier etiqueta, además de una buena colección de minidocumentales. Son cientos de viajes, llamadas telefónicas, archivos desempolvados, kilómetros recorridos, cafés fríos, libretas llenas y conversaciones que comenzaron con un “no tengo nada que decir” y terminaron revelando una vida entera.

Nuestro método, en realidad, es bastante simple, aunque pocas veces sencillo: indagamos, chismeamos, rascamos donde otros ya dejaron de buscar. Perseguimos la mirada precisa, la palabra justa, la voz incómoda y el enfoque que obliga a volver a mirar aquello que parecía conocido. Nos interesa menos repetir la conversación pública que descubrir la historia escondida detrás de ella. Porque la realidad sorprendente rara vez cabe en seis párrafos.

Por eso esta edición especial no reúne las historias más virales ni necesariamente las más leídas. Reúne aquellas que creemos seguirán diciendo algo cuando el algoritmo haya olvidado que existieron.

La Habana, una ‘sex shop’ y una estrella del futbol

Aquí está La Habana que sobrevive cuando se apagan las luces y la vida cotidiana aprende a cocinar, dormir y resistir entre apagones. Está la pequeña sexshop que desafía el conservadurismo de San Juan de los Lagos y termina convirtiéndose en una inesperada trinchera feminista. Está el crimen casi borrado de la memoria cometido por Emilio El Indio Fernández, un episodio donde el mito del cine mexicano deja paso al expediente judicial.

También aparece la llamada telefónica que ayudó a cercar al Mochaorejas, recordándonos que las grandes operaciones policiales a veces dependen de gestos inesperados. Encontrarán a la geógrafa que transformó mapas en herramientas para comprender los feminicidios y terminó influyendo en la manera en que las autoridades observan la violencia contra las mujeres. Está El Turco Mohamed, cuya mayor victoria ocurrió mucho antes de levantar trofeos en una cancha. Y están las intérpretes que tradujeron discursos presidenciales mientras escuchaban, quizá como nadie más, los silencios, pactos y secretos del poder.

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Estas siete historias son distintas entre sí: apenas un ramillete de nuestro jardín de relatos. Sin embargo, comparten una misma convicción: detrás de cualquier acontecimiento existe una persona cuya vida merece ser contada con paciencia, rigor y empatía.

Esa ha sido la brújula editorial de DOMINGA.

Creemos en el periodismo que se toma el tiempo de escuchar. En el que entiende que un documento puede cambiar una investigación, pero también una conversación de dos horas en la cocina de una casa. En el que viaja para confirmar una sospecha. En el que desconfía de las respuestas demasiado fáciles. En el que sabe que la precisión también puede emocionar.

En tiempos donde la inteligencia artificial resume textos, los algoritmos ordenan prioridades y la velocidad parece haberse convertido en una virtud periodística, nosotros seguimos creyendo en un oficio profundamente humano: observar. Nadie puede reportear una mirada de reojo, el temblor de unas manos antes de una confesión o el silencio que ocupa una habitación cuando alguien decide contar, por primera vez, aquello que llevaba décadas callando.

Ese es el territorio del periodismo narrativo. La crónica tiene sus manías.

Las tragedias y los gozos de nuestro tiempo

No pretendemos detener el vértigo de estos tiempos. Apenas aspiramos a dejar constancia de las tragedias y los gozos de los vientos que corren. A construir una memoria más resistente que las tendencias del día. A registrar las pequeñas historias que, vistas con suficiente atención, terminan explicando las grandes transformaciones de nuestro país y del mundo.

Esta edición de aniversario es, sobre todo, un agradecimiento.

A quienes aceptaron abrirnos la puerta de su casa, de su archivo o de su memoria. A las reporteras, reporteros, fotógrafos, editores, ilustradores, videastas y diseñadores que convierten cada domingo en una nueva oportunidad para contar mejor. Y, especialmente, a quienes dedican algo cada vez más escaso: tiempo. Tiempo para leer una historia completa, para dejarse sorprender, para llegar hasta el último párrafo.

Porque mientras exista alguien dispuesto a escuchar con curiosidad y otro dispuesto a salir a buscar una buena historia, la crónica seguirá teniendo quien la escriba. Y nosotros seguiremos aquí, cada domingo, intentando estar a la altura de ese privilegio.

Hay que leer para contarla.

LHM 

  • Salvador Frausto
  • Es director de Investigaciones y Asuntos Especiales de Grupo Milenio, editor general de la revista digital ‘Dominga’ y coordinador de ‘MilenIA’, la Central de Datos e Inteligencia Artificial de Multimedios. Autor, entre otros libros, de ‘Los doce mexicanos más pobres’ (Planeta) y ‘El vocero de Dios’ (Grijalbo).

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