Edison apoya a Colombia, su país natal, en el Mundial de la FIFA 2026, pero también a México, país en el que radica desde hace 10 años. Cree que Francia e Inglaterra estarán entre los finalistas del torneo de futbol. México, Estados Unidos y Canadá son las sedes de la justa mundialista en las que se disputa la copa.
En compañía de dos amigos colombianos vio el partido de la selección de su país contra Uzbekistán, Colombia venció a su rival 3 goles a 1. A Edison le encantaría que Colombia llegue a la final.
Edison nació en Medellín, Colombia. A los 21 años buscaba una oportunidad para jugar futbol fuera de su país. Buscó visorias por internet y el equipo de Correcaminos, en México, le respondió que se presentara a las pruebas.
El 15 de noviembre de 2015 viajó a México con dos amigos, un empleado de Migración no le permitió la entrada, tampoco le dio motivos y regresó a Colombia desilusionado, con el corazón roto y sin querer jugar más.
Su familia habló con él y lo convenció de volver a intentarlo 15 días más tarde para cumplir su sueño. Esta vez viajó con otros dos amigos. En el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se encontró de nuevo con el mismo empleado de Migración.
“Yo le puse una carita de ‘¡uy papi no me vayas a devolver por favor!’ Entonces me dice ‘a ti ya te devolví ¿qué haces otra vez aquí? Y le dije por favor no me devuelva, yo quiero jugar futbol, nadie es profeta en su tierra, ayúdeme por favor. Afuera hay una persona que me está esperando, le puedo dar el número´’”, cuenta.
El empleado marcó por teléfono a la persona, originaria de Pachuca -la pantera, un hombre dueño de un equipo de futbol llanero-, que esperaba a Edison en el aeropuerto, confirmó que era verdad lo que le decía y lo dejó pasar.
Fue así como John Edison Vidal Nisa llegó a México y dio gracias a Dios. Lo primero que sintió al salir del aeropuerto aquel 30 de noviembre de 2015 fue el frío de la ciudad. “Era un frío tan berraco”.
Edison llegó a la ciudad de Pachuca y el dueño del equipo de futbol lo invitó a él y a sus dos amigos a desayunar consomé. Nunca había comido nada picoso. “Eso picaba pero terrible”, cuenta. Ríe de aquel momento.
Edwin, Jonatan y Edison llegaron a una casa de una sola cama, sin dinero. Tenían un sueño: jugar futbol. Durante 15 días pasaron hambre. En una ocasión encontraron un peso y compraron un bolillo que partieron en tres.
Tras pasar 15 días de hambre y frío regresó el dueño del equipo y los llevó a comer. Edison y sus amigos conocieron a un panadero que tenía un equipo de futbol llanero, San Gabriel, y les ofreció 200 pesos por partido.
“Un domingo jugamos el partido y cuando me pagaron los 200 pesos me sentí la persona más millonaria del mundo. De aguantar hambre y frío a tener 200 pesos por un partido. Me sentía realizado y mis amigos también”, relata.
Crecimiento
Edison jugaba de contención, el equipo de San Gabriel ganó ese partido en Tepeapulco. Él y sus compañeros dejaron una buena impresión en el campo. Estaba por cumplir 22 años de edad.
En 10 años jugó en campos llaneros, firmó con una promotora para llevarlo a visorias en Cuautitlán y las reservas de Pachuca y Guadalajara. Actualmente es entrenador, tiene una filial del Pachuca y un equipo de la liga binacional Estados Unidos-México.
-¿A quién apoyas?
-A Colombia, obviamente, pero estoy apostando por México.
-¿Cómo ves la primera fase?
-He visto unos partidos muy parejos, los equipos llamados a ser campeones por individualidades han sido superiores, como las selecciones de Francia, Inglaterra, Argentina. Me ha dejado buena sensación este Mundial porque ningún equipo está regalando absolutamente nada.
Edison vio la inauguración del Mundial en el estadio Ciudad de México, cree que la selección nacional salió a proponer el encuentro contra Sudáfrica. Lamenta la expulsión de César Montes y cree que el partido contra Corea será más difícil, pero confía en el triunfo del cuadro mexicano “pues tiene con qué responder al equipo asiático”.
-¿Y a Colombia cómo lo ves?
-Viene de menos a más, en la copa cada partido es una final y confío mucho en los muchachos que representan hoy al país.
-¿Quién crees que llegue más lejos, México o Colombia?
-Creo que llegarán lejos los dos y nos darán buenas alegrías.
-¿Por cuál de los dos te inclinas?
Edison ríe de nervios con la pregunta que lo ha dejado entre la espada y la pared.
-Obviamente soy colombiano y me gana más el corazón, obviamente yo a Colombia no lo cambio por nada, a México tampoco, es un país maravilloso.